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La Opinión de Málaga

Investigación científica

La Universidad de Oviedo halla una “puerta trasera” por la que accede el cáncer

Una investigación liderada por el catedrático Xose S. Puente descubre genes mutados en tumores en una región oculta del genoma

Xose S. Puente.

Un estudio encabezado por un grupo de investigadores del Instituto de Oncología de la Universidad de Oviedo (IUOPA), ha descubierto que en el llamado “genoma basura”, las regiones repetitivas y sin función conocida del genoma humano, se pueden reproducir genes mutados de diferentes tipos de cáncer. En concreto, el equipo ha identificado una mutación de un gen que está presente en diversos tipos de tumores hematológicos, como la leucemia linfática crónica, el cáncer de próstata y varios tipos de leucemia. Es, en palabras de Xose S. Puente, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Oviedo y el investigador que lidera el estudio, “una puerta trasera” que pueden usar diferentes tipos de cáncer para infectar células sanas.

El llamado “genoma basura” lo componen fragmentos repetidos de genes que se extienden por todo el genoma (hasta componer en torno al 50% del total) y que no tienen función conocida. El hecho de que no hubiese analizado, señala el catedrático de la Universidad de Oviedo, se explica precisamente por esa ausencia de función del “genoma basura”. “Es algo que hasta ahora nadie había mirado porque, realmente, es muy complejo. Si quieres cartografiar un país, vas a los ríos, las montañas... pero en una cueva no te metes. Nosotros hemos desarrollado una herramienta que nos permite analizar este tipo de regiones repetitivas del genoma, en la que se creía que no había nada importante, pero sí que lo hay”.

El nombre de esa nueva herramienta, de naturaleza bioinformática y denominada 'Armadillo', ha permitido a los investigadores, pertenecientes a cinco instituciones distintas (IUOPA, el HUCA, el Instituto de Investigación del Cáncer de Ontario, el Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer, CIBERONC) analizar más de 2.200 genomas completos pertenecientes a veinte tipos de cáncer distintos. Esto permitió identificar varios genes repetitivos mutados recurrentemente. Los investigadores descubrieron además que la alteración más frecuente entre todas las estudiadas afecta a un gen muy pequeño, que no codifica proteína, pero que es esencial para la maduración de la mayor parte de los genes expresados por las células, ya que participa en un proceso denominado “maduración del ARN”. “Lo que hemos encontrado es que en esta región del genoma, que no se había analizado, hay mutaciones, y además mutaciones en genes que son importantes para el funcionamiento de la célula”, explica Puente.

Los resultados de la investigación fueron publicados ayer en la revista especializada “npj Genomic Medicine”. Xose S. Puente avanza que, una vez que se ha demostrado que en el “genoma basura” puede haber mutaciones, esta región se tendrá que analizar y tener en cuenta “en todas las técnicas de medicina personalidad, donde lo que se va a hacer es empezar a secuenciar el genoma de los tumores del paciente para ver qué mutaciones tiene”.

La investigación, en cualquier caso, está aún en pleno desarrollo. Xose S. Puente avanza que se está usando el 'Armadillo' para investigar otros tipos de tumores. El hallazgo, en todo caso, abre nuevas líneas de investigación y pone de relieve la importancia de que los datos genómicos generados por diferentes proyectos sean públicos, para que el mayor volumen posible de investigadores puedan reanalizar los datos.

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