02 de mayo de 2020
02.05.2020
La Opinión de Málaga
Investigación

Dos detenidos en Ávila por vender ilegalmente 260.000 mascarillas

La Guardia Civil investiga a otras ocho personas por la venta de mascarillas no homologadas

02.05.2020 | 11:51
En la imagen de un agente de la Guardia Civil.

La Guardia Civil de Ávila ha detenido a dos personas e investiga a otras ocho, como supuestas autoras de la venta ilegal en más de una decena de provincias de España de más de 260.000 mascarillas no homologadas procedentes de China, por las que habrían obtenido unas ganancias superiores a los 300.000 euros.

A los detenidos e investigados hasta el momento, en el marco de la operación "Coronafarma" se les acusa de ser responsables de varios delitos contra la salud pública, estafa, contra la propiedad industrial, asociación ilícita, blanqueo de capitales y falsificación de documento público, según ha informado este sábado en nota de prensa la Guardia Civil.

Las mascarillas eran adquiridas a través de proveedores chinos y posteriormente se vendían en ayuntamientos, farmacias y empresas de Ávila; Salamanca; Guadalajara; Gerona; Santander; Tenerife; Talavera de la Reina (Toledo); Córdoba; Madrid; Barcelona; Sevilla; Cáceres y Toledo, entre otras.

La operación se inició durante el pasado abril, cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de que una persona se estaba dedicando a la venta de mascarillas sin homologar en los ayuntamientos de Candeleda, Poyales del Hoyo y Arenas de San Pedro, localidades todas ellas del suroeste de la provincia de Ávila.

Dichos consistorios habían adquirido más de 4.000 mascarillas, haciendo entrega de las mismas a la Guardia Civil, junto con las facturas de compra expedidas por dos centros médicos privados: uno de Icod de los Vinos (Tenerife) y otro en Ciempozuelos (Madrid).

Como consecuencia de estos hechos, la persona que vendió esas mascarillas a los tres ayuntamientos fue detenida en el municipio abulense de Candeleda.

En una segunda fase de la operación, los agentes inspeccionaron esos centros médicos, siendo incautado diverso material informático y documentación relacionada con las ventas fraudulentas.

Además, se descubrió una oficina ubicada en Alcobendas (Madrid), alquilada por el detenido para utilizarla como almacén, así como para tramitar los pedidos de las mascarillas telefónicamente, recibir la mercancía y organizar los pedidos para darles salida.

Durante su inspección se aprehendieron unas 7.000 mascarillas y 50 monos de protección sin homologar, además de documentación, procediéndose a la investigación de los titulares de los centros médicos, para averiguar su grado de participación en los hechos delictivos, ya que figuraban en las facturas ya emitidas.

Una vez realizado un exhaustivo análisis de la documentación facturada y del material informático, se pudo determinar que había otras 6 personas implicadas, que se encargaban de realizar las labores de "facturación, compra, recepción, almacenaje, distribución logística, transporte y entrega de la mercancía".

Además, fueron investigadas por la realización de este tipo de tareas deliberadamente, según la Guardia Civil, que subraya el hecho de que se tratara de "personas de confianza, incluso familiares del detenido".

Según la investigación, se detectaron "más ventas fraudulentas" en ayuntamientos, farmacias y empresas de localidades de Ávila, Salamanca, Guadalajara, Gerona, Santander, Tenerife, Talavera de la Reina, Córdoba, Madrid, Barcelona, Sevilla, Cáceres y Toledo.

La operación "Coronafarma" concluyó con la última detención en Arenas de San Pedro de otra persona, socia y amiga del primer detenido, "encargada de organizar toda trama empresarial para realizar el proceso de la compra y venta de las mascarillas.

Así, se ha deducido que el primer detenido fue el autor principal, al haber ideado el negocio, mientras que el segundo detenido era el que lo que llevaba acabo.

Como consecuencia de las gestiones, investigaciones y análisis practicados hasta la fecha, se ha descubierto que los proveedores de las mascarillas son de origen asiático, teniendo que continuar la operación para su localización y posterior detención.

Según los cálculos de la Guardia Civil, esta "banda criminal" habría obtenido unas ganancias económicas de más de 300.000 euros por la venta fraudulenta de más de 260.000 mascarillas, una vez hecho el recuento documentado, sin descartar que las cantidades obtenidas sean "bastante más superiores".

La operación "Coronafarma" ha sido desarrollada por el Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Arenas de San Pedro (Ávila)

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