Un par de semanas después del lunes de resaca de las primarias socialistas, Susana Díaz y Juan Espadas exibieron una sintonía plena y despejaron las dudas sobre la posibie existencia de una guerra encarnizada entre ambos en pleno proceso de sucesión. Es más, coincidieron al esborzar argumentos que, de algún modo, se desmarcaban de la tutela de Ferraz. Así, con el objetivo de evitar que el aparato nacional imponga una Comisión Gestora en el PSOE de Andalucía, la todavía líder regional y el alcalde de Sevilla remarán juntos y activarán los trámites necesarios para otro proceso de primarias que permitiría a Juan Espadas acceder a la secretaría general.

Eso sí, el propio interesado no escatimó la diplomática educación que exigen estos anuncios y recordó que antes deberían ser los militantes quienes lo decidieran. Los plazos cambiarían mucho en caso de que Espadas tenga contrincante. Si solo se presenta él, para el 23 de julio ya se habría despejado el terreno para que suceda a Susana Díaz en el despacho principal de la sede regional de la hispalense calle San Vicente. En cambio, si le sale competencia al regidor hispalense, habría que celebrar unas votaciones el 5 de septiembre.  

En todo momento, Susana Díaz se mantuvo en un relativo segundo plano y permitió que llevara la voz cantante un Juan Espadas que no titubeó a la hora de desligarse de la influencia del aparato de Madrid: "El partido necesita tomar decisiones y avanzar, habrá quien pensara que la película iba a tener un final diferente pero en la película la actriz y el actor somos ella y yo y nosotros nos organizamos sin director ni productor, aunque a algunos les pese".

A su lado, Susana Díaz corroboró esta supuesta transición al alimón: "Ya lo dije la noche de las primarias, desde el minuto uno le dije que lo haríamos con la hoja de ruta que él creyera mejor para Andalucía y hasta ahora he mantenido silencio para que en su primera semana ya proclamado como candidato no hubiese ruido e intoxicaciones, estoy a disposición del camino que él marque". 

En esta línea, la política trianera habló con la expresividad que le caracteriza: "Voy a arrimar el hombro, voy a ayudar, soy leal al PSOE de Andalucía por encima de todas las cosas y Juan me tiene a su disposición desde la noche de las primarias; voy a ayudar a Juan a conseguir el objetivo de devolver al PSOE al Gobierno de la Junta de Andalucía".

Por su parte, Espadas también defendió que "la voluntad política está clara desde el primer día y va a a estar clara mañana y pasado mientras se desarrolle el proceso; el resultado de las primarias del 13 de junio debe ser la dirección política que siga el partido y así lo dijo la propia secretaria general, este nuevo proceso significa que las cosas se hacen bien en el PSOE, con cabeza y entre compañeros".

"No ha habido ningún problema ni lo habrá entre Susana y yo, la Comisión Gestora no era lo mejor para el partido porque da una imagen de ruptura y no había razones para convocar ese proceso abrupto de dimisión; agradezco el esfuerzo de Susana, es un activo y un capital político de este partido y pienso seguir apoyándome en ella como Susana hizo con los anteriores presidentes que tuvo el partido", agregó.

Espadas apuntó que "ella, como expresidenta que es, tiene una vida política por delante seguro". Ahora bien, no quiso pronunciarse sobre la posibilidad de que ella agote la legislatura como presidenta del grupo socialista en el Parlamento, adonde de momento regresará, o si su futuro inmediato pasa por el Senado.  

Respecto a su futuro, Susana Díaz tampoco quiso dar pistas y dijo que seguirá "trabajando como siempre". "Haré lo que el partido me vaya demandando en cada momento, no tengo problema en eso", aseguró.

A su vez, Espadas recalcó que en su propia situación actual tampoco habrá cambios y no soltará la vara de mando del Ayuntamiento. «Esto es perfectamente compatible con la alcaldía de Sevilla y, cuando crea que no lo es, llevaré a cabo un ejercicio de responsabilidad para cederle la alcaldía a un compañero», subrayó con la candidatura a la Junta en el horizonte