El Ayuntamiento de Canillas de Aceituno ha llegado a un acuerdo con el Consistorio granadino de Torrenueva Costa para poder iniciar los trámites de hermanamiento de sus dos puentes colgantes. El objetivo es el de estrechar lazos y compartir actividades, de tal manera que estos dos municipios andaluces puedan estar unidos "por estos dos hitos de la ingeniería moderna". 

El alcalde canillero, Vicente Campos, ha indicado que pretenden "tejer sinergias y promover el intercambio de experiencias, actividades culturales y turísticas entre los residentes de ambos municipios". Por su parte, el teniente de alcalde y edil de Turismo del ayuntamiento axárquico, Álvaro Hurtado, ha agregado que, una vez que se ha elevado la propuesta al pleno, "el siguiente paso es iniciar los trámites de hermanamiento entre ambos municipios".

El sendero del Saltillo de Canillas se encuentra en el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, justo a los pies de la cota más elevada de la provincia de Málaga, La Maroma. Desde su inauguración en octubre de 2020 se ha convertido en uno de los referentes turísticos y deportivos más destacados de la Gran Senda de Málaga, dentro de la etapa número 7, que conecta Cómpeta con Canillas de Aceituno.

"Es una iniciativa que se desarrolla por unas nuevas infraestructuras y pasarelas que te llevan a uno de los tres puentes colgantes más grandes de España en espacios naturales", relata el propio Hurtado. Tiene 54 metros de longitud y su estampa sobrevuela a 70 metros de altura el cauce del río Almanchares. 

Por su parte, la Pasarela Colgante de Jolúcar fue inaugurada en mayo pasado. Representa el primer puente colgante del Mediterráneo español y todo un referente para la Costa Tropical granadina, puesto que permite unir la zona urbana de la localidad desde el Mirador del Peñón de Jolúcar con el sendero PR A-420, que conecta con el nuevo Mirador El Hondurón y la playa de La Joya, "existiendo la posibilidad de rodear el puente a través de una ruta alternativa". 

La apertura de este nuevo atractivo turístico del municipio granadino ha supuesto "toda una revolución para Torrenueva Costa". Y es que con sus 60 metros de largo y unos 35 metros de altitud sobre el nivel mar "ya ha llamado la atención de vecinos y visitantes" que con un número máximo de 15 personas pueden recorrerlo en el mismo momento, "quedando cerrado al público en caso de mal tiempo en el litoral mediterráneo o en días de lluvia". Este proyecto fue redactado por el Servicio de Arquitectura de la Diputación de Granada y supervisado por los técnicos del Ayuntamiento de Torrenueva Costa en un proceso que duró cuatro años desde su presentación hasta la apertura al público.