Los tres compañeros del piloto de la narcolancha fallecido el domingo en un accidente con la patrullera que les perseguía en aguas del Estrecho quedaron ayer en libertad tras prestar declaración en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Estepona. Los arrestados se acogieron a su derecho de no declarar y la autoridad judicial acordó liberarlos mientras se les investiga por un delito de contrabando. Como medida cautelar, el juez les impuso comparecer ante el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4, que es el encargado de la investigación del caso, siempre que sea necesario.

El suceso se produjo a mediodía en el límite de las aguas de Málaga y Cádiz en unas condiciones de mar desfavorables. Los agentes de la patrullera Águila IV avistaron una lancha sospechosa y al dirigirse hacia ella se desencadenó una persecución a la altura de San Roque (Cádiz) y en dirección Málaga. Los funcionarios comprobaron que se trataba de una semirrígida con cuatro motores, un tipo de embarcación prohibida que habitualmente se utilizan los narcos para introducir hachís por las costas andaluzas o dar cobertura a otras lanchas similares.

Todo apunta a que un golpe de mar provocó que el patrón de la semirrígida perdiera el control de la lancha y esta se paró en seco. Las fuentes añadieron que la patrullera, que iba al acecho, no logró frenar a tiempo y no pudo evitar la colisión en la que murió el piloto de la narcolancha, vecino de La Línea de la Concepción, al igual que otro de los tripulantes. Los otros dos son gallegos, uno de ellos un conocido lanchero.

Los agentes de Vigilancia Aduanera los subieron a todos a la patrullera y se dirigieron al puerto de Estepona para ofrecer asistencia médica a los tres detenidos e iniciar las actuaciones judiciales, mientras que otra patrullera se encargó de recuperar la embarcación. Está previsto que los arrestados pasen este martes a disposición del Juzgado de Instrucción 5 de Estepona, aunque la causa la instruirá el número 4 de Estepona por ser el que estaba de guardia el día de los hechos. En el momento de la persecución la embarcación llevaba varias petacas de combustible vacías.