Aún no conocemos el alcancede la crisis provocada por la pandemia de coronavirus y todavía estamos pagando las consecuencias de la crisis económica de 2008. Justo desde ese año permanece cerrado el complejo turístico Los Tres Pintores, formado por los hoteles Velázquez, Greco y Goya, en el corazón de Benalmádena, cuya situación ha llevado al Ayuntamiento de la ciudad a pedir ayuda a los juzgados para desalojar las instalaciones, ocupadas de manera ilegal por una veintena de personas, y tapiarlas para que dejen de ser un foco de suciedad y abandono.

Hasta este punto llegó ayer la quinta reunión de la mesa técnico-política celebrada en el Ayuntamiento de Benalmádena, con la participación de todos los ediles y técnicos de las distintas concejalías implicadas, junto a la asesoría jurídica, la Policía Local y los partidos de la oposición, para dar una solución a este cuadro.

El complejo hotelero está en concurso de acreedores y no está clara su propiedad, lo que dificulta una solución a los problemas de salubridad que denuncian los vecinos de la zona.

La inspección de los inmuebles no revela problemas arquitectónicos, por lo que se descarta su demolición, pero sí problemas sanitarios, por lo que se pide su limpieza, desratización y cierre, una actuación que costaría unos 100.000 euros.

Desde el año 2016, el Ayuntamiento ha emitido varias órdenes para acondicionar las instalaciones a las entidades que figuran como propietarios sin obtener respuesta. Incluso ha enviado requerimientos a la propietaria del complejo de los últimos tres años. Nada.

En agosto pasado, el Consistorio envío la cuarta requisitoria a la propiedad para limpiar y cerrar el complejo, sin resultado alguno.

Por ello, se ha visto obligado a pedir ayuda al juzgado para obtener el permiso necesario para acceder a la propiedad y «limpiar, adecentar y tapiar los accesos para evitar la entrada de nuevos moradores», acabar con el foco de insalubridad en el entorno y prevenir el vandalismo, explicó el alcalde Víctor Navas.

El regidor añadió que, desde hace meses, la Policía Local mantiene un registro de las personas que viven en el complejo, que en agosto pasado eran 26 y actualmente son 21, de diversas nacionalidades y sin antecedentes por hechos delictivos.

«Son personas que están en una situación complicada, de máxima vulnerabilidad, sin apoyo familiar o trabajo, muchos de los cuales se han visto en la calle por la actual crisis económica», explicó Navas. Por ello, los Servicios Sociales siguen trabajando, desde hace meses, para darles una solución.

La situación del complejo de Los Tres Pintores es similar a la de los hoteles Califa I y II de Torremolinos para los que hace una semana se pidió la intervención judicial con el fin de desalojarlo, adecentarlo y evitar de nuevo su ocupación. La otra cara de la crisis del motor de la economía de la Costa del Sol.