El equipo de Gobierno va a proponer la concesión de la medalla de Torremolinos 2021, el mayor reconocimiento que otorga la ciudad, a la memoria del Pasaje Begoña, con motivo del 50 aniversario de la gran redada que sufrió el emblemático lugar, en un ataque contra la libertad y los derechos LGTBI.

"Proponemos la medalla de la ciudad a la memoria histórica y viva del Pasaje Begoña porque todo lo que sucedió en 1971 es un hecho que está en nuestra memoria y rompieron una faceta muy importante de la ciudad, que era refugio de diversidad y libertades a diferencia de otras zonas de nuestro país en el que se perseguía por la conciencia y forma de pensar", ha declarado el alcalde, José Ortiz.

El regidor ha incidido en la necesidad de mantener vivo ese "faro de libertad" que era y continuar como ciudad para que la libertad y diversidad convivan en el municipio.

Ortiz ha recordado que trabajan para la creación de un centro de interpretación y archivo LGTBI en Torremolinos. "Es un relato histórico que sobrepasa las fronteras de la ciudad, es nuestro Stonewall Inn neoyorkino, que marca lo que era Torremolinos en una España gris", ha resaltado el alcalde, que ha agradecido la iniciativa del concejal Nicolás de Miguel para otorgar la medalla de la ciudad a la memoria del Pasaje Begoña.

El presidente de la asociación Pasaje Begoña, Jorge Pérez, ha declarado que "Torremolinos tiene un patrimonio inmaterial incalculable, los turistas no solo vienen por el sol y playa, también quieren ver esa historia que hay detrás de diversidad, respeto y tolerancia que merece la pena ser contada y que estamos empeñados en proteger".

El Pasaje Begoña fue uno de los lugares referentes entre los años 1962 y 1971 para el ocio nocturno y el ambiente gay, un escenario que cobró protagonismo a nivel internacional y que acogió el primer bar gay de España, el ‘Tony´s Bar’. Una situación que se vio truncada en 1971 cuando tuvo lugar una gran redada contra el colectivo LGTBI, donde fueron detenidas más de 300 personas por su condición sexual.

"Fue una situación horrorosa. La Policía estaba en la puerta con metralletas y fusiles y en la entrada de la calle Antonio Girón, igual. Nadie podía escapar y era de película. Aquí había niños, mujeres, matrimonios, esto era como una feria para la gente y el turismo. Todavía, después de 50 años no tiene sentido aquel episodio que fue un palo para Torremolinos. Digan lo que digan esta callecita era el alma de Torremolinos ya que por aquí pasaba gente de todo tipo y muy interesante", ha explicado Ramón Cadenas, propietario de un bar del lugar que presenció la gran redada.

El pasaje, que hoy día se une con la peatonalización de la plaza Costa del Sol, fue declarado lugar de Memoria Histórica y cuna de los derechos LGTBI por la Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados, distinción que ya le había otorgado anteriormente el Parlamento y la Junta de Andalucía y que se suma al trabajo del Ayuntamiento de Torremolinos por reforzar la necesidad de apostar por la recuperación de este enclave histórico.