Una espectacular operación policial ha culminado con la intervención de algo más de una tonelada de cocaína oculta en un velero de alta competición de una organización asentada en la Costa del Sol, donde han sido detenidas cinco de las ocho personas implicadas. El barco ha sido abordado en medio del Atlántico por los agentes del GEO y Vigilancia Aduanera, quienes han terminado encontrando 1.018 paquetes de un kilo de clorhidrato de cocaína entre las paredes del casco, de 18 metros de eslora, cinco de manga y capaz de 'volar' a velocidades superiores a los 20 nudos. Según ha informado la Policía Nacional, la tripulación estaba integrada por expertos patrones que registraban las embarcaciones en regatas para transportar grandes cantidades de droga entre Sudamérica y Europa.

La investigación liderada por el Greco Costa del Sol de la Udyco Central, Greco Levante y la Udyco de Las Palmas se inició a finales del año pasado. Labores de inteligencia llevadas a cabo en las infraestructuras portuarias permitieron detectar a los investigadores a varios ciudadanos europeos asentados en localidades de Málaga y el Levante vinculados al transporte marítimo de cocaína a través de embarcaciones. Poco después, destaparon que el modus operandi consistía en llevar la droga en modernos veleros de competición tripulados por expertos patrones y marineros asentados en España y con un amplio historial delictivo en esta actividad. Para justificar los viajes, traslados y movimientos sin levantar sospechas, registraban los veleros en diversas regatas.

Los agentes contaron con la colaboración de la NCA británica y la NRED francesa, ya que el grupo se movía de forma habitual entre Reino Unido, Alicante, Málaga y paraísos caribeños como Martinica y Santa Lucía, dos pequeñas islas de origen volcánico pertenecientes a las Antillas Menores, entre Puerto Rico y Venezuela. "Esta frecuente itinerancia complicó las labores de investigación de los agentes españoles y sus homólogos internacionales", han explicado.

Con toda esta información, se organizó un dispositivo en mar y tierra para la desarticulación total de la organización que culminó con el abordaje del velero. Los agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria enfrentaron a una intervención de extrema que finalizó con éxito con la detención de los tres tripulantes y la intervención de una tonelada de cocaína oculta en el interior del casco. La mercancía, hasta 1.018 paquetes de un kilogramo de clorhidrato de cocaína, había sido perfectamente escondida en un doble fondo situado junto a los depósitos de gasolina, espacio de muy difícil acceso y disimulado de tal modo que era indetectable con una simple inspección o sin fracturar las paredes de fibra de vidrio que conformaban el casco del velero.

Días después, otras cinco personas fueron detenidas en la provincia de Málaga y se realizaron diferentes registros en los que se localizaron diez kilogramos de ketamina, 65.000 euros en efectivo, tres vehículos de alta gama, documentación relacionada con el blanqueo de capitales, teléfonos móviles, ordenadores y equipos electrónicos y de comunicación. También se han bloqueado cuentas y se ha ordenado la prohibición de enajenar varios inmuebles por valor de 500.000 euros. Durante los registros se ha encontrado documentación que evidenciaba la disponibilidad de diversas embarcaciones, así como la adquisición de repuestos y piezas de las mismas, ropa náutica con inscripciones de la embarcación e inscripciones del velero en regatas.

Con esta operación, la Policía Nacional y la Agencia Tributaria han conseguido desarticular la segunda organización criminal británica en la provincia de Málaga en menos de tres semanas. La anterior culminó con el abordaje del velero Windwishper en el que también se aprehendieron casi 1.000 kilos de cocaína.