Fue amigo íntimo de Benavente y Zorrilla y además de cartearse con ellos, lo hizo con personajes como los músicos Manuel de Falla, el maestro Chapí y Ernesto Halffter; el escultor Mariano Benlliure; el fundador del PSOE Pablo Iglesias; escritores de la talla de Rubén Darío y Emilia Pardo Bazán así como con personajes de la política como el conde de Romanones o José Sánchez Guerra, presidente del Consejo de Ministros y del Congreso de los Diputados.

Todos estos nombres y muchos otros de relevancia nacional forman parte del centenar largo de cartas y documentos que un sobrino tataranieto del poeta José Jurado de la Parra (1856-1943) ha hecho llegar de Madrid a La Opinión de Málaga, para que sea donado de forma gratuita a una institución cultural de Málaga capital, que ya cuenta en sus archivos con algunos documentos del artista. Los trámites para hacerla posible ya han comenzado.

Carta de Emilia Pardo Bazán A.V.

¿Pero quién fue el poeta José Jurado de la Parra, a quien Málaga le dedicó una calle en los años 60? Buena parte de su vida y obra la conocemos gracias a la licenciada en Filología Hispánica Amparo Chiachío, doctora por la Universidad de Jaén con una tesis sobre el artista, que además ha publicado varios trabajos sobre el literato.

José Jurado de la Parra fue secretario particular y amigo de José Zorrilla.

Como informa en uno de estos trabajos, José Jurado de la Parra nació en Baeza (Jaén) en 1856. En 1888 lo encontramos en Granada como secretario particular y amigo del veterano José Zorrilla, el famoso autor de ‘Don Juan Tenorio’. En Granada, el joven jiennense se encargará de los fastos de la coronación poética de Zorrilla por parte del Liceo de la ciudad.

En la documentación enviada a Málaga se conserva una carta de Zorrilla en la que el famoso poeta llama «loquero» de forma afectuosa a Jurado de la Parra, pues su coronación la vivió como una auténtica locura.

José Jurado de la Parra, en un libro de Amparo Chiachío sobre la impronta política en su obra.

La década siguiente marcha a Madrid y junto a Joaquín Dicenta será uno de los fundadores del semanario republicano socialista ‘Germinal’. En la capital de España se hará amigo de Blasco Ibáñez, Galdós, Campoamor, Cánovas del Castillo, Rubén Darío, del Nobel Jacinto Benavente y de políticos como el socialista Pablo Iglesias y el futuro presidente de la II República, Niceto Alcalá Zamora.

Y heredera de la publicación anterior aunque de corta vida será  ‘Vida Nueva’, una revista en la que participa de forma muy activa y que nace en plena guerra de España contra Estados Unidos como portavoz de la Generación del 98, que persigue la modernización de la nación.

Precisamente, de la marcha de ‘Germinal’ y sobre todo de ‘Vida Nueva’, en la que por cierto se dan a conocer unos jóvenes Juan Ramón Jiménez y José Ortega y Gasset, hay una nutrida correspondencia entre José Jurado de la Parra y el fundador de esta última revista, Rodrigo Soriano. En una de las cartas, Soriano cuenta que asistió a la ejecución de Angiolillo, pocos días después de que asesinara a Cánovas del Castillo en agosto de 1897. En otra carta escribe que «Si Blasco (Ibáñez) ha enviado ese cuento, publíquese en buen sitio».

Carta y tarjeta de 1906 de Rubén Darío. A.V.

El paso del siglo XIX al XX será el de más actividad artística del poeta, que aprovechará para dar a la imprenta composiciones y obras en verso, algunas de las cuales estrena en el Teatro Español. Además, en 1908 comenzará a publicar en ‘Los Lunes’ de ‘El Imparcial’, donde se evidencia su deseo de una pronta regeneración de España, sin ahorrar críticas al clero ni a la corona.

Marcha a Málaga

Hacia 1925, José Jurado de la Parra se traslada a vivir a Málaga, donde vive su hermana Anacleta (Cleta, en la correspondencia). En nuestra ciudad fue vecino de Pedregalejo, miembro de Círculo Mercantil y amigo de Salvador González Anaya y el republicano Pedro Gómez Cháix.

Aunque alejado de la capital de España, no dejará de estar en contacto por carta con sus viejos amigos de Madrid. De hecho, en los años 20 mantiene una importante correspondencia a raíz de sus intentos para que grandes compositores del momento como Manuel de Falla, Turina o Ernesto Halffter pongan música a una zarzuela de su autoría: ‘La calle de la Montera’.

«Hará usted bien en publicar su obra, y no comprendo cómo no ha sido puesta ya en música por algunos maestros que se dedican con predilección a este género», le escribe en agosto de 1927 Manuel de Falla desde Granada, quien le comenta que su nivel de trabajo es tan grande que le falta tiempo «hasta de respirar».

Cartas de Jacinto Benavente y Manuel de Falla A.V.

En sus años malagueños también colabora en la revista ‘La Esfera’. Además, firmará en la prensa de Málaga, con pseudónimo, colaboraciones en verso de marcado acento político, en las que se aprecia su querencia por el republicano Alejandro Lerroux.

Al final de su vida, sin embargo, se aprecia un marcado giro de sus preferencias políticas cuando en plena Guerra Civil envíe a Burgos una encendida loa en verso a Franco, que también se conserva en la documentación donada.

En suma, llega a Málaga un archivo fascinante de grandes nombres de la cultura española. Donado por un generoso familiar de José Jurado de la Parra, permitirá conocer más a fondo la figura de este artista y su entorno cultural.

Calle Jurado de Parra en El Palo. A.V.