Este jueves, 25 de febrero, es el Día Internacional del Implante Coclear y el Hospital Virgen de la Victoria de Málaga lo puede celebrar con motivo, ya que más de cien pacientes sordos de alta complejidad han podido recuperar su audición a través del servicio de Otorrinolaringología del centro. Además, el Clínico es uno de los tres hospitales de la sanidad pública andaluza autorizados para la realización de Implantes Cocleares junto a Sevilla y Granada.

El centro sanitario cuenta con una nutrida experiencia en la realización de este tipo de procedimientos de avanzada tecnología que utiliza la electro-estimulación para reconvertirla en sonido y que beneficia a todos aquellos pacientes que sufren de sordera, y para los que ya no son efectivos otro tipo de dispositivos convencionales como los audífonos, o bien les están contraindicados.

Un proceso que se divide en dos fases

El procedimiento al que se someten este tipo de pacientes que han perdido por completo su audición es de dos fases, la primera consiste en la valoración inicial para después someterse a la intervención quirúrgica, una vez cumplan los criterios de admisión. Así, el procedimiento consiste básicamente en la inserción de un dispositivo interno en el área coclear. Una vez se recupera el paciente tras la operación, aproximadamente un mes más tarde, se le activa el dispositivo a través de un sistema magnético externo que module el sonido. Este sistema de alta tecnología produce una estimulación de tipo eléctrica que se transforma en sonido para el paciente.

Todo este proceso requiere de la colaboración del paciente, por ello, las indicaciones del implante coclear son muy específicas. Por otra parte, y para el éxito de este tratamiento, se necesita de la coordinación de un equipo multidisciplinar formado por especialistas en Otorrinolaringología, audiólogos, logopedas y programadores para el manejo del dispositivo externo y la posterior rehabilitación del enfermo.

El responsable del servicio de Otorrinolaringología, José Pérez Arco, ha afirmado que se trata de una intervención “con satisfacción inmediata por parte de los enfermos al recuperar su capacidad auditiva, y también para todos los profesionales involucrados en el proceso”. Asimismo, ha afirmado que desde el año 2005, el hospital está realizando con éxito los implantes cocleares, llevando a cabo aproximadamente un caso al mes, con lo que el paciente se beneficia de los últimos avances para recuperar su audición , con lo que ello supone para su la calidad de vida. 

El uso de mascarillas y la distancia social, un duro golpe 

La celebración de esta efeméride impulsada por la Federación de Asociaciones de Implantados Cocleares de España (Federación AICE) viene marcada, como todo, por la pandemia. La comunidad sorda cada vez tiene más barreras en la accesibilidad a la comunicación debido a las medidas sanitarias establecidas a lo largo de este año. De hecho, la actual edición de este Día Internacional de los Implantes Cocleares se celebra bajo el lema ‘Por una comunicación efectiva: Mascarillas Comunicativas’.

Un paso adelante en esta lucha contra las barreras comunicativas es que Alberto Garzón firmara una Orden ministerial en la que consta una disposición relativa a las regularización de las mascarillas higiénicas transparentes ideales para las personas con discapacidad auditiva. Esto ha sido celebrado por Marcos Lechet, un joven sordo desde los cinco años y usuario de implantes cocleares que el pasado mes de septiembre creó una petición en change.org para lograr la regularización de este tipo de mascarillas logrando llevar al Ministerio de Sanidad más de 80.000 firmas pidiendo homologar estas mascarillas transparentes.

Las clases online, otro problema de fondo

En su Manifiesto por el Día Internacional y con motivo de su 25 aniversario, Federación AICE denuncia la situación que ha provocado la pandemia en todo el alumnado con implante coclear. Reconocen que la situación que está resultando ‘muy dura’ y genera una gran frustración y preocupación en su movimiento asociativo.

Como recoge el Manifiesto textualmente, “todos nos hemos sentido afectados por las nuevas costumbres sociales y comunicativas, pero un colectivo especialmente afectado ha resultado ser el de nuestros jóvenes estudiantes. Los colegios, los institutos, las universidades y todos los foros educacionales han pasado de presenciales a semipresenciales o a realizarse totalmente de forma virtual en una primera época y ya en este curso lectivo a una presencialidad ‘controlada’”.

Ante las dificultades de los docentes para adaptar las clases a un formato no presencial, la Federación considera que deben tenerse en cuenta la mala iluminación, los contraluces, los ruidos de fondo de las neveras o de las lavadoras de las casas de los profesores que imparten las clases en línea ya que han supuesto un continuo problema para su alumnado.

Es por ello que, en su continua búsqueda de soluciones y en vistas de seguir avanzando para reclamar su lugar en la sociedad, la Federación ha diseñado y distribuido sus mascarillas comunicativas, que aunque no son del todo la solución, sí les hace un apaño provisional al problema que tiene el colectivo. Ellos lo tienen claro, como señalan en su manifiesto: "nada ni nadie impedirá que nos comuniquemos”.