Las discotecas y salas de fiesta de la capital pueden abrir sus puertas temporalmente gracias a una declaración responsable y cumpliendo con las mismas restricciones higiénico-sanitarias y de aforo que bares y restaurantes.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y la concejala de Comercio y Vía Pública, Elisa Pérez de Siles, se reunieron hace unos días con los empresarios de ocio nocturno de Málaga. De ese encuentro salió la decisión de permitir la apertura de discotecas y salas de fiesta bajo las mismas condiciones que los bares, restaurantes y otros negocios hosteleros.

Esta actividad temporal, explica Pérez de Siles, permite reabrir estos establecimientos, condicionados al cumplimiento de una serie de requisitos: «No pueden modificar las instalaciones; tienen que someterse a las mismas limitaciones horarias que exijan las normas higiénico-sanitarias para el resto de bares y funcionar como un local de hostelería, con mesas y sillas, con distancia de seguridad obligatoria y con venta de bebida y comida -que no exija elaboración, dado que no tienen licencia de cocina», indica.

Esta es una interpretación que los trabajadores del ocio nocturno venían pidiendo en la reunión que mantuvo el alcalde con representantes del sector. «La mejor ayuda que podemos ofrecer es acogernos a cualquier vía y oportunidad legal que permita a los empresarios salir a la actividad, aunque sea de forma limitada, porque es un sector que lleva un año y medio sin actividad y acumulando gastos», señaló la concejala. Todo ello será posible desde que los empresarios presenten su declaración responsable.

Tras más de trece meses con el cierre echado -la mayor parte de estos negocios han permanecido cerrados desde marzo de 2020- algunos negocios de ocio nocturno han abierto ya, en estas condiciones. El pasado fin de semana, un 15% de las salas de fiesta de la capital reabrieron sus puertas al público. «Algunos negocios no han podido abrir todavía porque no les ha dado tiempo a tramitar esta declaración. Esperamos que para este fin de semana se incorporen más locales», explicó el presidente del colectivo de empresarios ‘Málaga Noche’, Juan Rambla.

En horario diurno, con mesas y sillas en el centro de la pista y con las debidas medidas sanitarias, los locales nocturnos se reinventan y adaptan a este tipo de ocio. Concebir la idea de una sala de fiestas con el mobiliario en mitad de la pista y hacerlo, además, durante el día resulta aún inusual. Así será a partir de ahora la nueva realidad de las discotecas malagueñas: abiertas de 17 a 22.30 horas; mascarilla obligatoria y geles hidroalcohólicos distribuidos por el establecimiento; respetando el distanciamiento social y sin poder bailar en la pista o pedir bebidas en la barra.

Así, la apertura de algunas de las discotecas más conocidas de la ciudad ha pillado por sorpresa a la mayoría de clientes. Mucha gente, aseguró Rambla, no sabe que el pasado fin de semana reabrieron populares salas como la ‘Gold’. Hecho que no impidió que, durante la tarde del sábado, se observase una gran afluencia de personas que se tradujo en colas a las puertas del establecimiento.

Si el gesto automático al entrar al local era enseñar el carné de identidad, el procedimiento ahora incluye la firma de un documento en el que se reconozca haber recibido las instrucciones sanitarias pertinentes en cada establecimiento. «Las colas se producen, también, porque al entrar se toman los datos del cliente y se mide la temperatura. Además, los clientes deben firmar un escrito en el que reconocen que se les han explicado los protocolos anticovid», señaló Juan Rambla.

Ante esta nueva situación, los empresarios de la noche no esperan un gran volumen de facturación. «De momento, a lo más que aspiramos es a que los negocios dejen de costarnos dinero. Hasta ahora hemos salido adelante endeudándonos», reveló Rambla. Pedro Marín -portavoz de uno de los colectivos que agrupa a las discotecas y salas de fiesta- precisó, por su parte, que la idea del Consistorio, aunque positiva, debería haberse puesto en marcha en noviembre: «En verano la gente no va a querer meterse dentro de los locales, con buen tiempo no van a venir a espacios cerrados».

Traspaso de locales

Pedro Marín afirmó que el 30% de las discotecas y salas de fiesta no volverán a abrir de ninguna forma. Además, aclaró que muchos dueños están traspasando los locales, aceptando precios irrisorios en algunos de los casos: «Algunos han entregado, incluso, los locales a la propiedad cuando tenían una rebaja del 50% en el alquiler. En otros casos, no pueden hacer frente al arrendamiento porque no se les han rebajado las mensualidades». Marín agregó que algunos propietarios «están tirando los precios para traspasar y vender».

En su caso particular, socio de la sala Liceo, explicó que no ha reabierto su local hasta la fecha porque «abrir genera muchos gastos y, económicamente, no compensa sacar a los trabajadores de los ERTES, aunque sea de forma parcial». Marín denunció, además, que el sector del ocio nocturno no ha podido acceder a las ayudas ofrecidas por el Ayuntamiento, la Diputación o la Junta de Andalucía para reabrir sus negocios.