El primer fin de semana con movilidad interprovincial se dejó notar en las terrazas, restaurantes y chiringuitos de Málaga. Y es que el sector hostelero y comerciante malagueño celebra la vuelta más esperada: el retorno de sus vecinos andaluces a la ciudad.

Tres meses han pasado desde que la provincia se cerrase perimetralmente. La última vez que se podía salir fuera de la ciudad o entrar en ella fue el 17 de enero. Desde entonces este cierre ha sido la pesadilla de muchos comercios, bares y restaurantes malagueños. Pero la movilidad interprovincial vuelve a ser una realidad, ya que el pasado martes la Junta de Andalucía anunció las nuevas medidas vigentes hasta el próximo 9 de mayo.

Estas nuevas normas han sido recibidas con optimismo e ilusión por el sector hostelero de la ciudad, ya que suponen el principio de la temporada de verano, época clave para la recuperación del sector, especialmente en los negocios vinculados al turismo.

«Esperemos que con esto se vuelva a reactivar la economía», asegura María Gálvez, propietaria de una zapatería en la zona céntrica de la ciudad. El fin del cierre perimetral favorece a los comercios como el de María, ya que la movilidad entre provincias atrae a otro tipo de clientes: «Ahora podemos respirar un poco más tranquilos. En mi caso, aunque tengo clientes de la ciudad, la mayoría de mis clientes vienen de fuera. Durante estos meses la actividad ha bajado notablemente y espero con esto arrancar motores para la temporada del verano», afirma.

Mucho público en el Muelle Uno GREGORIO MARRERO

Por otro lado, los hosteleros reciben la noticia con alegría», ya que consideran que el buen tiempo animará a los clientes a venir a la ciudad y consumir en ella: «Llevamos mucho tiempo esperando que esto sucediera, los esperamos con las manos abiertas y esperamos que las terrazas se llenen», declara un camarero del restaurante Casa Lola.

La vuelta de la movilidad interprovincial supone que la Costa del Sol se reactive con la llegada de turistas procedentes desde todas las provincias andaluzas.

El buen tiempo hará que playas y chiringuitos recuperen esa ansiada normalidad. «La noticia la hemos recibido con entusiasmo; que pueda venir gente de otras provincias ha sido una alegría y lo esperábamos como agua de mayo», afirma Manuel Villafaina, presidente de la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol, en Málaga

Por ello, Villafaina anima a que «los andaluces tienen que visitar sus costas y disfrutar de su sol».

«La gente está cansada y aburrida de no salir. Esperamos y estamos convencidos de que irá bien y que el balance será positivo», reitera.

«El haber abierto la movilidad dentro de la comunidad autónoma ayudará y más aquí en Málaga, que somos una de las ciudades más cosmopolita de Andalucía, tendremos más público no solo el de la provincia», asegura Luis Aguilar, encargado de The Garrison Irish Pub.

Muchos optaron por hacer reserva de mesa GREGORIO MARRERO

Para bares como el de Aguilar, la apertura favorece «la subida de clientela», aunque piensa que «este cambio no es para dar el pistoletazo de salida sino para acallar las voces que tanta presión están haciendo tanto al Gobierno como a cada Junta de comunidad», recalca.

El presidente de la Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos) y de la Federación de Empresarios de Hostelería de Andalucía, Javier Frutos, confía en que cada vez se vayan abriendo más los horarios de estos establecimientos, ya que lo considera como «algo primordial».

Desde Mahos, aseguran que la movilidad provincial será positiva para el sector hostelero .

«Si no se puede salir fuera de la comunidad, recibiremos visitas al igual que nosotros también nos moveremos tanto para ocio como por negocios y eso hace que se mueva nuestro sector», dice.

Unidas a estas medidas, la Junta de Andalucía permite desde el pasado jueves a los bares la apertura de sus establecimientos hasta las 23.00 horas, a pesar de que el toque de queda continúa hasta esa misma hora.

Los bares y restaurantes andaluces podrán admitir clientes hasta las 22.30 horas y apurar su cierre. Medidas que algunos hosteleros aceptan con resignación: «No tiene sentido cerrar a las 23.00 cuando tienes que estar en tu casa a esa hora», reclama un camarero de la coctelería Vox.

Las playas también fueron puntos de encuentro GREGORIO MARRERO

Por el contrario, otros bares aplauden esta decisión: «Nosotros éramos un bar que trabajamos sobre todo de noche, nos adaptamos al nuevo horario y creo que abrir más tarde te deja margen para no ir tan apurado», aseguran desde bar Tabú.

Otros como Manuel Villafaina optan por ampliar el toque de queda hasta más de las 23.00 horas. «Esta medida es problemática sobre todo para los clientes, al cerrar a la misma hora del toque de queda habrá algunos que vivan cerca que puedan quedarse y otros que no», dice.

En esta misma línea, el encargado de The Garrison piensa que « este horario crea un poco de incoherencia, si se amplía a las 23 pienso que el toque de queda tendría que ser a las 23.30 porque a no ser que vivas encima del negocio o muy cerca para esa vuelta a casa no hay casi tiempo material, es como si no hubiesen ampliado porque a la 22.30 tendrán casi que salir de los negocios para estar en casa a las 23», afirma. 

Aunque el optimismo es reinante, los hosteleros prefieren ser cautelosos: «Hay que ir con cabeza, si algo hemos aprendido con la pandemia es que esto cambia cada día y hay que tener cuidado», señalan. 

El buen tiempo y la apertura de la movilidad interprovincial ayudaron al lleno. GREGORIO MARRERO

El cierre a las 23.00 horas genera críticas por parte del sector hostelero

El presidente de la Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos) y de la Federación de Empresarios de Hostelería de Andalucía, Javier Frutos, incidió en que pese a darse media hora de más al cierre de establecimientos (era a las 22.30 horas y ahora pueden aceptar clientes hasta esa hora), esto es «igualarlo al toque de queda», por lo que estima que se quedarán «exactamente igual».

En este punto, recalca que el toque de queda se debería haber ampliado hasta las 00.00 horas «y esa media de hora más la hubiéramos aceptado de otro grado».

Frutos, al respecto, confía en que «no haya confusión entre los clientes», añadiendo que en muchas ocasiones los propios hosteleros tienen que explicarles la situación del horario «y va en contra de nosotros porque parece que las restricciones son nuestras».

Pese a todo, Javier Frutos espera que pronto, a partir del 9 de mayo, cuando se prevé que decaiga el estado de alarma, en tema de horarios, «que es primordial para nosotros», se vayan abriendo más».

«Ya hemos dicho que vamos a colaborar, como venimos haciendo, se van a proponer una serie de medidas incidiendo en el tema horarios porque el sector lo necesita», afirma.

El presidente de los hosteleros andaluces y malagueños admite igualmente que necesitan de la empatía de las administraciones para poder salir adelante.