«Lo voy a conseguir». Esta es la última frase que pronuncia una de las protagonistas del cortometraje documental ‘Llegaré’, un trabajo que muestra la realidad del IES Carlinda de Málaga, un centro de difícil desempeño que cada vez tiene menos alumnado. «Quién dice que no puedo si yo lo tengo dentro». Y así empieza la canción que la malagueña Virginia Elósegui ha compuesto para este proyecto y que cierra el corto realizado por Miguel A. Almanza. Estos dos profesionales, el equipo docente y los alumnos del IES Carlinda se han aliado para transmitir que los sueños se pueden cumplir, incluso para quienes parecen destinados a la exclusión simplemente por vivir en un barrio como La Corta. Su ilusión ahora es que este cortometraje se proyecte en el Festival de Málaga.

La historia de Carlinda y de La Corta tiene tanta importancia en el presente del instituto que el director, Manuel González Domínguez, hace un repaso de la misma en el corto, después de presentarse y admitir que llegó a este centro «por casualidad». Igual que otras de las profesoras que protagonizan la cinta. Ninguno son héroes pero sí tienen unas cualidades especiales para trabajar con un alumnado «absentista, sin hábitos de estudio, sin disciplina y, sobre todo, con mucha falta de cariño».

«Hay que tener capacidad de trabajo, ganas y humildad. La humildad es muy importante», destaca el director, y añade que al IES Carlinda no se puede ir a que los alumnos «aprendan los conocimientos y ya está, hay que tener calidad humana». Esto es clave para atender a unos menores con graves problemáticas familiares que precisan más comprensión que conocimientos teóricos. El objetivo principal en Carlinda no es que obtengan un título, sino que «se valgan por ellos mismos aunque lo tengan todo en contra», afirma Manuel González. «Actuamos más como ONG muchas veces que como colegio», añade.

Una labor a la que ayuda que sean un centro pequeño, con apenas un centenar de alumnos y clases con unos quince. En 2006, cuando el director llegó, eran más de 200 y desde entonces el número no ha parado de bajar, lo que les preocupa pero también les permite presumir de una atención muy individualizada. «Hay mucha gente reacia a traer a sus hijos aquí pero también hay quien viene desde otros centros porque mimamos más a cada alumno», afirman.

Pero, ¿cómo se trabaja en un centro de estas características? Eso es lo que han querido mostrar en este vídeo en el que explican que en el IES Carlinda no se puede dar todos los años la misma clase y la enseñanza tiene que ser muy práctica, una «enseñanza significativa» en la que lo memorístico no obsesiona. Además, tienen muy claro que para aprender los alumnos tienen que «estar bien por dentro».

No es tarea fácil, pero el día a día con este alumnado que denominan como «disruptivo» es «un regalo», asegura una de las profesoras que protagonizan el corto. Y es que aunque los cursos pesan más en este tipo de centros, los «logros también se sienten más».

El corto que firma Miguel A. Almanza se encarga también de mostrar esos logros a través de la historia de exalumnos del instituto como Marina, que siguió un grado medio de auxiliar de Enfermería y ya está trabajando, y Ricardo, que estudia un grado en la Universidad de Málaga. «Para mí, Carlinda uno de los mensajes que más me trasmitió fue la importancia de escuchar a la gente que tienes alrededor, que no es hacer lo que te digan, sino saber las distintas opiniones para poder formarte como persona», dice Ricardo.

El director habla de estos alumnos con orgullo y recuerda que antes había más estudiantes que terminaban en la Universidad, pero desde que prácticamente sólo reciben a los procedentes de su único centro adscrito, el CEIP Severo Ochoa, es más complicado. Por ello, ahora tienen dos modalidades de FP Básica, una de peluquería y estética y otra de mantenimiento de edificios, para ofrecerles una formación con la que buscar trabajo al terminar 4º de la ESO.

Seguimiento a los alumnos

A los que siguen en Bachillerato en otros centros, tampoco los pierden de vista. «Intentamos seguirlos durante los primeros años para que no se vengan abajo. Aquí las clases son prácticamente particulares y algunos cuando llegan a un centro de otro tipo no se adaptan», detalla el director. No obstante, cuando se le pregunta qué es tener éxito con un alumno en el IES Carlinda, Manuel González no duda: «El éxito es que sea feliz en la vida, que disfrute trabajando en lo que quiera».

Disfrutar es lo que ha hecho también la cantante malagueña Virginia Elósegui al componer la banda sonora de este corto. Antigua alumna del director en la Facultad de Ciencias de la Educación y docente en activo actualmente, Virginia no lo dudó cuando le propusieron participar en el proyecto. Ya conocía el IES Carlinda, con lo que no partía de cero y el resultado transmite su vinculación con la enseñanza y con este instituto, además de completar el mensaje de superación del vídeo.

El corto, que partió de un taller en el marco del programa Impulsa de la Junta de Andalucía con fondos europeos, puede verse en YouTube.