Colectivos de los once distritos de Málaga (Lagunillas Centro, Nada es Imposible, Amfremar, OSAH Málaga, Unión Ciudad Jardín, ASAEC, Animación Malacitana, Torrijos, Unificación Nuevo San Andrés, IncluDD, Sentimiento Churrianero, Hacienda Cabello y Mujeres de la Laguna), constituyeron en plena pandemia la red solidaria ‘Por una Málaga mejor’, con el objetivo primordial de ayudar a familias y personas en vulnerabilidad flagrante.

En total, las quince asociaciones que forman ‘Por una Málaga Mejor’ suman más de 800 voluntarios, trabajan con 12.000 familias (unas 50.000 personas) y cuentan como recursos la colaboración municipal, los alimentos procedentes de los Fondos FEGA (a través de la Subdelegación del Gobierno) y las donaciones de particulares. Además, las personas que atienden estos colectivos lo hacen bajo derivación de los centros sociales de los distritos de Málaga.

La Asociación de Vecinos las Lagunillas Centro es uno de los colectivos que forman parte de esta red solidaria. Empezó su actividad en el año 2006, cuando la crisis económica empezaba a mostrar su cara más trágica, en un pequeño local situado en un edificio derruido. «Éramos no más de cinco personas. Empezamos a funcionar con nuestros coches particulares llevando alimentos a varias familias que nos lo solicitaron. En pocas semanas ya atendíamos a más de seiscientas», quien habla es Francisco Miguel López Muñoz, conocido por todos como Curro López, presidente de la AAVV las Lagunillas Centro y uno de las personas más reconocidas en el espectro solidario vecinal de nuestra ciudad. «Durante el confinamiento hemos sido de las pocas instituciones que hemos estado abiertas para dar cobertura a todas las personas que sufrieron los estragos de la pandemia -prosigue López- la crisis ha sido de tal magnitud que estimamos que hemos atendido a más de 2.000 familias»

Un grupo de whatsapp creado por Curro López estuvo en el germen del colectivo ‘Por una Málaga mejor’, «me sobraban recursos en fruta y verdura y a través de la Fundación de El Pimpi y el resto de colectivos empezamos a gestinarlos», indica.

Más de 7.000 familias

Jornadas maratonianas, trabajo de lunes a domingo de sol a sol, innumerables viajes por toda la geografía andaluza recogiendo fruta y verdura. El modelo solidario que propugna Curro López pasa por la verdadera unión de todos los colectivos, todos remando en la misma dirección para hacer más efectiva la ayuda solidaria. «Ha tenido que venir una pandemia para que nos pongamos de acuerdo, para que los colectivos reflexionemos y nos pongamos en el pellejo de la gente. El trabajo está dando sus frutos, llevamos derivadas y con sus informes hechos a más de 7.000 familias, cerca de 30.000 personas», concluye.

Otro de los colectivos que forma parte de la red ‘Por una Málaga Mejor’ es la Asociación de Vecinos Torrijos, en el malagueño barrio de Huelin. Esta asociación es una de las más antiguas de la ciudad, lleva en funcionamiento desde 1977 velando, entre otros aspectos, por el bienestar de las vías públicas, de los equipamientos sociales de la zona, lidiando con los problemas medioambientales en defensa de Bosque Urbano de Málaga (BUM) y repartiendo alimentos entre los cada vez más numerosos colectivos de desfavorecidos.

Defender a los más vulnerables

«Empezamos con 28 familias y la crisis sanitaria ha provocado un verdadero tsunami que hace que en la actualidad estemos atendiendo a más de 260», indica Andrés Jiménez, presidente de la Asociación de Vecinos Torrijos, quien cree que la creación de la red ‘Por una Málaga Mejor’, aunque todavía esté en una fase primaria de desarrollo, «vincula más al Ayuntamiento de la ciudad para que sufrague la logística del reparto de los alimentos». Este tipo de asociaciones demuestran que la solidaridad en Málaga funciona. «Somos solidarios y en nuestro ánimo está defender a las personas más vulnerables. Hemos trabajado con una crisis económica y una pandemia que han sido horribles y han cambiado totalmente el estereotipo de la gente que pide ayuda», matiza.

Problemascon el aceite de oliva

Andrés Jiménez denuncia que el FEGA (organismo dependiente del Ministerio de Agricultura) no va a incluir el aceite de oliva entre los alimentos a repartir. «Ni ellos ni el Ayuntamiento. -añade- Un proveedor ha impuesto un alto precio por el aceite, especulativo, muy alto y esto ha provocado que el FEGA no lo compre. Esto es un golpetazo para las familias andaluzas porque el aceite es muy importante en el menú de los andaluces». Además, Jiménez denuncia que en el plazo de un año, de junio de 2020 a junio de 2021, «han venido 100.000 kilos menos de alimentos a Málaga».