El Pleno del Ayuntamiento de Málaga ha dado hoy luz verde a las nuevas ordenanzas fiscales que regirán en la ciudad en 2022. El equipo de gobierno no ha tenido problema alguno para sacar adelante las modificaciones propuestas, que consisten en bajar cuatro impuestos y una tasa y congelar el resto. Se ha tratado de una sesión plenaria de carácter extraordinario. Las ordenanzas se han debatido en una comisión previa de Economía y Hacienda.

Ha llamado la atención que, por ejemplo, la reducción de un 10% de la recaudación de la tasa por ocupación de la calle para mesas, sillas, toldos y venta ambulante ha sido apoyada por todos los grupos municipales; y la iniciativa de doblar la reducción del ICIO, del 20% al 40%, para fomentar la construcción que fomente el empleo estable, medida encaminada a atraer inversión comercial, hotelera o de oficinas, ha sido apoyada por el PSOE (28 votos a favor y tres en contra, los de Adelante Málaga). Se mantiene la reducción del 25% en basura para hoteles y hostelería, lo que ha recibido la unanimidad de los votos, y bajan un 5% las cuotas del IAE: este punto ha salido adelante con los dieciséis votos que suman PP, Cs y Juan Cassá, el PSOE se ha abstenido y ha votado en contra Adelante. Este impuesto sólo lo pagan empresas y negocios que facturen más de un millón de euros desde la reforma del Gobierno Aznar.

Ha habido otras modificaciones consistentes en convertir en en precio público la tasa que se pagaba por visitar la Alcazaba y Gibralfaro, de forma que ahora podrán venderse los tiques por internet; lo mismo ocurre con el precio que se paga por visitar la Concepción y se ha aprobado otra modificación relativa a los precios por bodas civiles.

Esta reducción de tarifas beneficiará, según estima el regidor, a 16.000 personas o instituciones y tendrá un impacto económico de 1,3 millones de euros, de forma que De la Torre ha comentado que esa suma se deja de ingresar para ayudar a la recuperación y, con la bonanza, eso acabará revirtiendo en una mayor recaudación, como explican los economistas.

Así, el equipo de gobierno congela el IBI, el IVTM, el impuesto de Plusvalía y el resto de tributos. También se ha aprobado la transformación a tasa del precio público de bodas civiles. Ello se concreta en una redacción de cuotas del 25%, al eliminarse el efecto del IVA.

El alcalde, Francisco de la Torre, dijo en julio, cuando presentó las ordenanzas fiscales, que son ya 17 los años que el equipo de gobierno ha congelado la tributación en la ciudad y, según Gestrisam, los beneficios fiscales rondan los 20 millones de euros anuales, es decir, se quedan en el bolsillo de los malagueños cada ejercicio.

"Son unas ordenanzas para mantener y mejorar la realidad de Málaga, que ha sido una ciudad siempre moderada en materia fiscal", explicó el regidor, quien también fue preguntado por si el hecho de duplicar la bonificación de ICIO busca incentivar la llegada de empresas, a lo que respondió afirmativamente.