El movimiento de protesta impulsado por Fridays for Future–Juventud por el Clima en España ha vuelto a las calles de varias ciudades de nuestro país este 24 de septiembre, en un nuevo Día de Acción Global por el Clima, en esta ocasión dedicado a exigir justicia frente a la emergencia climática, ecológica y social y mostrar el apoyo al llamado Juicio por el Clima que cuenta ya con más de 48.000 adhesiones: la denuncia ante el Tribunal Supremo presentada por varias organizaciones contra el Gobierno por su falta de compromiso y ambición en la materia.

En Málaga, la marcha se ha iniciado en la plaza de la Marina para después recorrer el centro de la ciudad desde las seis y media de la tarde. "Las actuales políticas de mitigación del cambio climático por parte de las Instituciones, incluyendo el Ayuntamiento de Málaga, lejos de conseguir los objetivos de reducción de emisiones están implementando políticas en dirección contraria a la declaración de emergencia climática y ecológica", asegura el movimiento climático malagueño en su convocatoria para este viernes.

En la manifestación se han podido leer las clásicas pancartas de 'No hay planeta B', 'Si el planeta muere nosotros también' o 'Con el cambio climático todos desapareceremos', además de contar con la presencia de movimientos vecinales locales como el de la Vega de Mestanza, contrario a la ubicación de una depuradora en la zona, o los de La Cala del Moral, que llevan muchos meses protestando por la tala de árboles en Rincón de la Victoria.

Vecinos de la Vega de Mestanza, en la marcha por el clima. Álex Zea

La manifestación por el clima se ha repetido en otras ciudades españolas como Oviedo, Bilbao, San Sebastián, Barcelona, Valencia, Granada, Sevilla o Madrid. Los convocantes responsabilizan a las multinacionales de la contaminación y critican la "complicidad" de los gobiernos, ya sean "de derechas o de "izquierdas", y califican de "farsa" los anuncios de que puede existir un capitalismo verde. También han reclamado nacionalizar las grandes multinacionales, en concreto las eléctricas, garantizar la sanidad y educación pública, viviendas "asequibles y dignas", además de empleos "dignos, sin precariedad, ni salarios de miseria".