Si algo tienen claro los expertos a estas alturas de la pandemia es que es arriesgado hacer pronóstico sobre su evolución, ya que, por ejemplo, la aparición de una nueva variante puede echar por tierra los planes de desescalada de toda una comunidad.

Sin embargo, en el contexto más reciente, con una cobertura vacunal que supera el 70% en Málaga y casi roza el 80% en Andalucía y una incidencia descendente que se mueve ya en el umbral de riesgo bajo de transmisión, es posible esperar que las próximas ondas epidémicas, que no se descartan, tengan un menor impacto en cuanto a contagios y fallecidos.

«La cobertura vacunal es muy alta y, en España y Andalucía, el porcentaje de negacionistas es pequeño. Luego es cierto que la vacunación, hay evidencia científica, reduce el número de casos asintomáticos, reduce casos sintomáticos, casos graves, ingresos en UCI y las muertes. No solo eso sino que además disminuye la posibilidad de transmisión de una persona a otra, no la radica, no es esterilizante, no es que no te puedas contagiar pero se reduce muchísimo la cadena de transmisión», expone Julián Olalla, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología y médico en el Hospital Costa del Sol. «De todo esto cabe esperar que llegará un punto en el que diagnostiquemos bastantes menos casos».

Por ello, el doctor Olalla considera, «con toda la prudencia», que en los próximos meses no se sufrirán repuntes de gravedad y que la presión asistencial en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) no volverá a alcanzar niveles de saturación.

De hecho, si se mantienen las tasas de vacunación así como las preceptivas medidas de protección, esto es, mascarilla, distancia social y lavado de manos y, además, no aparecen nuevas variantes de la Covid-19, es «altamente probable» que no se registre una sexta onda epidémica en los próximos meses. Así lo cree Rafael Nogueras, presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina Preventiva y Salud Pública.

«Sí puede que tengamos cierta circulación del virus en nuestra comunidad, con ciertos brotes que vayan apareciendo en determinados sitios, donde aplicamos sus medidas de control, evitamos su propagación al resto de la población y vayamos jugando con el virus hasta conseguir su total control», añade Nogueras. «Por suerte, parece que las tasas de inmunidad adquiridas por las personas que han pasado la enfermedad son mayores de las que nosotros nos creíamos y también se está viendo que la inmunidad natural tiene un alto porcentaje de protección».

En cuanto al riesgo de que aparezcan nuevas variantes del Sars-Cov-2, Olalla aclara que mutar está en su «código genético», como en el de cualquier virus. «Claro que habrá nuevas mutaciones, el tema es que logremos que haya una protección de grupo tal que sea muy difícil que una mutación pueda diseminarse entre los seres humanos».

Vectores de transmisión

Actualmente, solo los menores de 12 años están aún excluidos de la estrategia de inmunización contra la Covid-19. Así, los estudios están centrados ahora en comprobar la eficacia de la vacuna en este grupo etario. «Se ha visto que no son grandes vectores de transmisión pero cabe la posibilidad de que a medida que los colectivos se van vacunando, el reducto que quede para la transmisión sean los niños», explica el portavoz de la sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología. «Ya hay ensayos en la banda de 5 a 11 años, incluso con niños más pequeños, pero tiene que generarse evidencia».

En este sentido, Rafael Nogueras descarta que vaya a producirse una propagación del virus desde el entorno escolar a la población general debido a los buenos resultados del pasado curso escolar. «Ahí hay cierta esperanza. Los niños han adquirido la rutina de uso de mascarilla, de distancia social, de higiene de manos... y eso hace que la propagación dentro del ámbito escolar sea menor de lo que en un principio se preveía».

Nueva campaña de vacunación contra la gripe

Octubre es el mes de la campaña de la gripe que, por segundo año, cobra especial relevancia por su coexistencia con la Covid-19. Según Nogueras, en esta edición se espera también una alta tasa de vacunación, más importante que nunca: «Llevamos casi dos años sin tener contacto con el virus de la gripe. Puede ser que tengamos cierta desensibilización y sin esa vacuna puede ser que la respuesta inmunológica al contacto con el virus sea mayor y tengamos más casos de gripe grave, hospitalizados y aumento de la mortalidad».

Tercera dosis

Esta semana ha empezado la inoculación de la tercera dosis exclusivamente para personas inmunodeprimidas y usuarios de residencias de ancianos, esto es, la población más vulnerable a desarrollar un cuadro grave al contagiarse de Covid-19.

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Olalla insiste en que aún no hay evidencia científica que sostenga la dosis de refuerzo para la población general. «Ya se han publicado los datos de Israel en mayores de 60 años, ni siquiera en población general, donde se ha visto que una tercera dosis sí que disminuye mucho la incidencia de casos graves pero no hay evidencia para la población general. Hay que dar pasos con mucho tiento y desde luego el primer objetivo es llegar a ese 90% de población general vacunada».