Una persona ha sido detenida en Málaga en el marco de una operación nacional contra una organización presuntamente dedicada a realizar estafas piramidales en formación de inversión en criptomoneda y trading, término con el que se conoce a la especulación sobre instrumentos financieros con el objetivo de obtener grandes beneficios. También con arrestados en Barcelona (2), Santa Cruz de Tenerife (2), Alicante, Madrid y Tarragona, la Policía Nacional considera al grupo la cúpula de IM Mastery Academy, un centro de formación en transacciones financieras.

«Persuadían a jóvenes, algunos menores de edad, con la promesa de grandes ganancias económicas tras formarles en inversiones y hacer operaciones no permitidas en España», ha explicado la Dirección General de Policía antes de añadir que captaban a sus víctimas abordándolas tanto en parques públicos como en eventos en hoteles. Para ello utilizaban «técnicas de persuasión propias de organizaciones sectarias» con las que les prometían la libertad financiera lejos de la vida laboral ordinaria. Dos adolescentes captadas cuando tenían 17 años llegaron a abandonar el domicilio familiar para convivir con miembros de la organización. Sólo al líder del grupo le atribuyen la captación directa e indirecta de unas 2.500 personas.

La investigación se inició hace un año tras la denuncia de una asociación de víctimas de sectas que había detectado una supuesta academia que desde el año 2019 atraía a jóvenes, primero en Barcelona y posteriormente en el resto del país, con la intención de formarles en trading o negociación a corto plazo de criptomonedas y otros productos financieros. Los agentes comprobaron que el centro formativo se ofertaba inicialmente para enseñanzas online, prometiendo a estudiantes jóvenes ganar cuantiosas sumas de dinero sin trabajar. Sin embargo, una vez matriculados la enseñanza pasaba a tener un papel secundario y la organización se dedicaba a presionarles para captar a nuevos estudiantes.

Las cantidades para la inscripción en la formación consistían en un primer ingreso de 200 euros y una cuota mensual de 150. Cuando las víctimas reclutaban a otras dos personas dejaban de pagar la cuota mensual y a partir de su tercera captación, comenzarían a cobrar mensualmente de la pirámide. Para que la captación fuera eficiente, se les proporcionaba instrucción y guiones para persuadir a nuevos miembros. Las pesquisas destaparon que la plataforma era la sucesora de otra sobre la que recaía una advertencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y que el líder del grupo ya había participado en otras estafas y conocía a miembros de la cúpula de la academia en otros países. También constataron el cambio de la denominación de la mercantil para evitar que las potenciales víctimas pudieran vincular el nombre de la plataforma a una presunta estafa con una búsqueda rápida en la web. Los principales miembros de la trama se mostraban muy activos en distintas redes sociales, exhibiendo una vida repleta de lujos que, según ellos, habían conseguido gracias a la academia.

Los investigadores detectaron entre las víctimas a menores con un nivel de estudios básico y otros que, de contar con estudios superiores, no guardaban ninguna relación con los mercados financieros. Una vez captados, la actividad de enseñanza pasaba a un segundo plano y se presionaba a los recién llegados para que se dedicasen a captar a nuevas víctimas en sus entornos más cercanos, como entre los amigos y el colegio. A los ocho detenidos se les considera presuntos responsables de los delitos de estafa, publicidad engañosa y pertenencia a organización criminal.