Kiosco

La Opinión de Málaga

Crónicas de la ciudad

Un esfuerzo más con el camarín del Perchel

Sería una pena que el acotadísimo presupuesto autonómico dejara el restaurado camarín con el mazacote de ladrillo de la base y sin pequeñas mejoras.

El camarín tricentenario del Perchel, el pasado mes de abril. Alex Zea

En 2013 fueron unas vecinas las que alertaron en este diario de su estado de abandono. Ya fue una exótica solución urbanística, más próxima a la caótica Atenas que a Málaga, el demoler todo lo que le ‘sobraba’ a un antiguo edificio religioso en El Perchel para dejar exento un precioso camarín barroco en forma de torre y en lugar de rehabilitarlo y plantarlo en una vecina plaza, encajonar esta construcción de tres siglos en una promoción de viviendas sociales de la Junta. Lo único bueno es que no se echó abajo. Como solución ‘provisional’, hace veinte años la Junta colocó un ‘repellado’ de ladrillo en la base para que se mantuviera erguido, a la espera de tiempos mejores.

Como informó La Opinión, ahora la Junta de Andalucía, ya en la etapa del PP, está manos a la obra para rehabilitar el precioso camarín del Perchel, versión popular pero contemporánea y puede que hecha por el mismo taller que el maravilloso camarín de la Victoria.

El lunes la consejera de Fomento, Marifran Carazo, visitó las obras porque corren a cargo de AVRA, la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía y anunció que estarían listas para octubre.

IVA incluido el presupuesto será de 154.082 euros. Hay que felicitar a la Junta porque por fin cogió el toro por los cuernos después de tantos años de olvido.

Detalle de la base de ladrillo, con el revestimiento original detrás. Álex Zea

La pena es que la cantidad está tan ajustada que por ejemplo no incluirá la retirada del mazacote de ladrillo de la base que, aseguran los expertos, es innecesario y tampoco habrá una entrada propia aprovechando un local de AVRA sino que habrá que pasar por delante de los tendederos de los vecinos.

Además, en una obra de estas características hay que contar con imprevistos. De hecho, el mes pasado, cuando La Opinión visitó las obras para un reportaje, los restauradores mostraron una pieza recién encontrada: el único fragmento localizado de unas pilastras, lo que permitiría hacer un molde, copiarlo y así poder reproducirlo y ganar terreno a lo destrozado por los vándalos.

Pieza localizada que permitiría recuperar las pilastras del camarín. Álex Zea

Pero claro, no hay dinero para hacer este molde, ni para dejar de pasar por los tendederos ni para quitar el antiestético refuerzo de ladrillo. La consejera comentó que se irán valorando las posibilidades a medida que avance el proyecto.

Esta sección contactó con Rosario Camacho, catedrática jubilada de Hª del Arte de la UMA, y con el profesor de Hª del Arte de la UMA, Francisco Rodríguez Marín. Los dos expertos coinciden en que hay que aprovechar este momento para dejar el camarín lo mejor posible o pasarán muchos años hasta poder completar el trabajo. Ánimo.

Compartir el artículo

stats