Agua

Málaga capeará la sequía con su antigua red de pozos, que cubrirá más del 60% del consumo anual de la ciudad

Emasa casi ha recuperado la totalidad de las perforaciones de Aljaima y Fahala, y cuenta con el proyecto para acondicionar las 18 localizadas en el Bajo Guadalhorce

La capital consume, de media, 47 hectómetros cúbicos al año y los pozos, junto al azud de Aljaima, podrán aportar hasta 30

La reducción de la presión del agua encara ya las zonas más pobladas, en la Carretera de Cádiz

Desembocadura del Guadalhorce. Enero de 2024.

Desembocadura del Guadalhorce. Enero de 2024. / Álex Zea

Ana I. Montañez

Ana I. Montañez

La capital malagueña capeará los estragos de la grave sequía actual con su antigua red de pozos, muchos de ellos empleados en la escasez hídrica de 1995, recuperando las perforaciones de Aljaima y Fahala, así como los del Bajo Guadalhorce, como ya adelantó este periódico.

Según los cálculos que maneja Emasa, de estos pozos se podrá extraer una media de 30 hectómetros anuales, incluyendo la aportación del azud de Aljaima, lo que supone el 63,8% del consumo anual de la ciudad, fijado en 47 hectómetros cúbicos.

En Aljaima y Fahala, donde hay cuatro y tres pozos respectivamente, ya se han acondicionado varias excavaciones que están aportando hasta tres hectómetros cúbicos al abastecimiento urbano, además de los dos hectómetros del agua superficial del Guadalhorce que se obtienen gracias al azud de Aljaima. Estas actuaciones ya han reducido un 10% las aportaciones que la capital extrae de los embalses.

No obstante, Emasa y la Junta de Andalucía recuperarán otros nueve pozos en esta zona del acuífero de Aljaima con los que se prevé aumentar la aportación hasta entre 10 y 12 hectómetros cúbicos al año. Esta obra, que estaba incluida en el tercer decreto de sequía de la Junta -se ha aprobado recientemente el cuarto- acabará en los próximos dos meses.

“Seguimos trabajando de la manos de los expertos hidrogeólogos de la Universidad de Málaga, buscando nuevas zonas del acuífero donde nos dicen que hay agua”, ha recalcado la concejala de Sostenibilidad Medioambiental, Penélope Gómez.

La edil de Sostenibilidad Medioambiental, Penélope Gómez.

La edil de Sostenibilidad Medioambiental, Penélope Gómez. / L.O.

La próxima intervención, que ha anunciado hoy Gómez en una nueva rueda de prensa monográfica sobre sequía, es la recuperación de 18 pozos del Bajo Guadalhorce que también estuvieron en servicio en el año 95.

Al igual que se ha hecho en Aljaima y Fahala, estos pozos tendrán que limpiarse y destaponarse para ponerlos en funcionamiento. Además, Emasa cuenta ya con el permiso de la Consejería de Minas para ejecutar unas conducciones que conectarán estas perforaciones con un depósito ubicado al norte del aeropuerto de Málaga y de ahí se vincularán a las tuberías que dirigirán el agua a la estación de tratamiento del Atabal.

Para esta actuación, ya se cuenta con una inversión de 15,5 millones de euros y un plazo de ejecución de seis meses, ya que está reconocida por la Junta de Andalucía como una obra de emergencia.

De los 18 pozos del Bajo Guadalhorce se podrán extraer hasta 25 hectómetros cúbicos anuales, unos 800 litros por segundo frente a los 1.500 que consume a diario la capital, de ahí la importancia estratégica de este proyecto.

“Estamos muy esperanzados en esta obra puesto que supone un buen colchón para la ciudad”, ha enfatizado la edil de Sostenibilidad Medioambiental.

Desembocadura del Guadalhorce. Enero de 2024.

Desembocadura del Guadalhorce. Enero de 2024. / Álex Zea

Depuradoras

Con respecto a la depuradora de la capital, Gómez ha apuntado que se ha destinado una inversión de dos millones de euros para adaptar sus instalaciones al tratamiento al agua de pozo, que tiene más “contenido orgánicos” que las que provienen de los embalses.

En la misma línea, se va a acometer la ampliación del tratamiento terciario de la depuradora del Guadalhorce, donde se actúa diariamente sobre 150.000 metros cúbicos de agua.

“Es también un gran potencial de recursos hídricos para ser utilizados en riego de zonas verdes o para los agricultores”, ha apuntado la concejala, que ha recordado que es una actuación contemplada en el cuarto decreto de sequía con un presupuesto de 3,6 millones de euros que, como en el resto de los proyectos, financiará la Junta de Andalucía.

Asimismo, Emasa acometerá una prueba piloto en la que se cambiará el punto de vertido actual de la depuradora del Guadalhorce, llevándolo aguas arriba del río con la previsión de que en un futuro pueda servir para recargar los acuíferos que también se están explorando como vía para obtener agua. Con esta prueba se busca también una “mejora ambiental” del río, al que no llegan las aportaciones habituales debido a la sequía. En concreto, se evacuarán 20.000 metros cúbicos de aguas regeneradas de la EDAR del Guadalhorce en la confluencia del río Campanillas con el Guadalhorce. Las obras tendrán un coste de 181.500 euros.

Bajada de presión

El Ayuntamiento de Málaga continúa avanzando en la instalación de las válvulas que permitirán regular y bajar la presión en toda la ciudad, ampliándose ya en las zonas más pobladas de la capital como es Carretera de Cádiz.

Esta medida se ha implantado ya en la franja litoral de Pedregalejo y El Palo, desde los Baños del Carmen hasta Playa Virginia, el parque empresarial Guadalhorce o La Palmilla y esta semana empezará en sectores como Campanillas, Santa Rosalía-Maqueda, Guadalmar, entorno de Plaza Mayor, Churriana, Cortijo de Mazas, El Olivar, La Araña, La Princesa, Huelin, La Isla, la zona de Héroe de Sostoa, Tabacalera, Carril de la Chupa, San Carlos y Torre del Río.

Con respecto a las quejas de algunos vecinos de Churriana, de las que se hizo eco este periódico, Penélope Gómez ha asegurado que la bajada de la presión aún no se ha aplicado en esta zona de la capital. "Los ciudadanos están un poco sugestionados, a veces son sus propias instalaciones, porque la mayoría de las quejas que nos han llegado es en zonas donde no se está regulando la presión".

Expertos recomiendan cerrar el grifo mientras se lava las manos.

Expertos recomiendan cerrar el grifo mientras se lava las manos. / Pixabay

En este sentido, en un comunicado del Ayuntamiento de Málaga, Emasa ha instado a "aquellos vecinos que noten alguna incidencia sin que esta medida haya sido aún implantada aún en su zona a que revisen sus instalaciones interiores".

La edil ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, explicando que se trata de un sistema muy preciso, automático y que se maneja de manera remota, por lo que la presión se puede ir ajustando en función de las necesidades para minimizar las molestias. En este sentido, Gómez también ha resaltado que afectará a todos por igual, siempre buscando el mayor ahorro con la menor molestia y que, conforme se vayan poniendo en marcha, la mayor parte de los vecinos apenas notarán esa menor presión, aunque puede que necesiten revisar su instalación, abrir completamente sus llaves de paso o ajustar sus calentadores.

En cualquier caso, sí que ha advertido de que en el supuesto de que la situación se agrave, estas regulaciones podrían ir aumentándose y requerir que algunas comunidades de propietarios pongan en marcha sus grupos de presión. Es necesario aclarar que no se está pidiendo a la ciudadanía que haga nuevas inversiones, ya que todos los edificios con una altura mayor de 4 plantas deben contar con grupo de presión auxiliar para garantizar la presión del agua adecuada en los pisos superiores.

Con esta medida, el consistorio tratará de cumplir la nueva exigencia de la Junta en la que se pide que el consumo de agua de uso urbano no podrá superar los 160 litros por habitante y día, una medida que se activó después de que el comité de sequía elevase el nivel de restricciones para Málaga y Guadalhorce.