03 de diciembre de 2018
03.12.2018
Comparativa con las locales

Los datos del 2D en las elecciones municipales fragmentarían los ayuntamientos

La extrapolación lineal de los resultados de las autonómicas supondría romper el poder municipal del PP en Málaga - La alcaldía en la capital se decidiría en complejos pactos tras un triple empate entre PSOE, Ciudadanos y PP, y la irrupción de VOX y Pacma - El bipartidismo caería a mínimos históricos

03.12.2018 | 21:16

Nadie se atreve a analizar los datos registrados en la jornada del 2D en clave municipal. Puede que no sean datos extrapolables, dado que en unas elecciones locales entran en juego claves distintas que en unas autonómicas. Pero sí que muestran una foto fija de cuál es la situación actual en el electorado y, de alguna manera, pueden servir para marcar tendencias. La repetición de los resultados de este domingo el próximo mes de mayo en la capital haría peligrar la reelección de Francisco de la Torre como alcalde de Málaga. Y es más, dejaría un Ayuntamiento absolutamente fragmentado y difícilmente gobernable, a priori, pendiente de pactos. Una situación que se repetiría en la práctica totalidad de los grandes municipios de la provincia, debido a la igualdad imperante y que ha quedado en evidencia en las autonómicas de este pasado domingo.

En la capital, resulta cuanto menos sintomático que Cs se haya quedado a poco más de un millar de votos de ganar. Que el PSOE vuelva a ser la fuerza política más votada y que el PP haya perdido su hegemonía hundiéndose hasta la tercera posición. Los resultados sitúan al PP como tercera fuerza política en la capital malagueña con el 20,73% de los votos, por detrás del PSOE (22,15%) y de Ciudadanos (21,52%).


La extrapolación lineal del escrutinio dejaría un triple empate de PSOE, Cs y PP a 7 concejales. Adelante Andalucía se quedaría con 5 ediles e irrumpirían en el salón de plenos Vox, con dos represententes, y el partido animalista Pacma, con 1.

Sin embargo, como señala Patricia Navarro, secretaria general de los populares malagueños, «nunca unas autonómicas son extrapolables a unas municipales, porque tienen un componente personal del candidato y de la candidatura muy marcado. La proximidad con los ciudadanos en estas campañas no la tienen ni las autonómicas ni las generales», señala, y reconoce que no puede, todavía, hacer un análisis cualitativo de por qué el PP ha caído hasta la tercera posición en la capital, la más grande de España que todavía gobierna el partido.

Navarro considera que el panorama de ahora no es el mismo que en 2011 o 2015. «Ya nos enfrentamos a escenarios de fragmentación del voto en la izquierda y en la derecha. Y lo mismo que tenemos parlamentos muy variopintos y con mucha fragmentación, también vamos a tener ayuntamientos», explica.

De hecho, es la situación que puede vivirse en los grandes municipios de la provincia. Las mayorías no son claras. Las absolutas han pasado a la historia. Como el bipartidismo PP-PSOE, que según los resultados del 2D cae al mínimo histórico por debajo del 49% (13 puntos menos que en 2015). La igualdad es la nota predominante y la polarización del voto hará complicado llegar a pactos en muchos casos. Vox también formaría parte de la partida, si logra movilizar el mismo número de apoyos.

En Marbella, por ejemplo, el escenario sería muy parecido al de la capital. La igualdad entre PSOE, PP y Cs es manifiesta, con la incógnita de lo que puede ocurrir con formaciones como la Opción Sampedreña, que no participan en las autonómicas. En Alhaurín de la Torre Ciudadanos daría la sorpresa y ganaría las elecciones, con seis concejales, pero igualmente necesitaría de alianzas para poder formar Gobierno. Se impondría al hasta ahora intratable PP de Joaquín Villanova, que lógicamente perdería su mayoría absoluta y se quedaría con 5 escaños.

En Estepona, Martín Urbano volvería a ganar las elecciones (si se tienen en cuenta los resultados registrados este domingo), pero las diferencias con sus perseguidores se estrecharían, con Cs como segunda fuerza y el PSOE como tercera.

Los feudos populares tradicionales del litoral ya no serían tales. Benalmádena sería naranja, aunque las cosas también estarían muy igualadas. En Antequera, Manuel Barón no solo perdería la mayoría absoluta, sino las elecciones. El PSOE se impondría en votos y en concejales. En Fuengirola, por su parte, Ana Mula podría seguir siendo alcaldesa, pero para ello necesitaría firmar acuerdos con otras formaciones. El PP obtendría 9 ediles, 5 el PSOE y otros 5 Cs.

En Vélez habría prácticamente empate técnico entre PP y PSOE y Ciudadanos y VOX podrían tener la llave de la gobernabilidad, sin tener en cuenta los resultados que podrían cosechar el partido independentista de Torre del Mar. Torremolinos también podría convertirse en un laboratorio donde poner a prueba este nuevo espectro político municipal, después del pacto entre PSOE y Cs que permitió arrebatar la alcaldía al PP, que volvería a ganar las elecciones pero solo por un concejal. Cs sería la segunda fuerza.

En Mijas el panorama también sería muy incierto, con PP y Cs sumando seis concejales, por 5 del PSOE, 4 de Adelante Andalucía y otros 4 de Vox. O Rincón de la Victoria, que también sería para Ciudadanos, pero con un escenario muy abierto, si se pudieran extrapolar los resultados del 2D.

Pleno del Ayuntamiento de Málaga

Vuelco en la capital

Daniel Pérez, el candidato del PSOE a la alcaldía de Málaga, si bien reconoce que los resultados obtenidos por su partido «son malos», «sí que marcan una clara tendencia de hastío y de ganas de cambio también en la propia ciudad», donde el PP lleva gobernando desde 1995 y De la Torre, en particular, desde 1999. «El 2D lo que ha demostrado es que la gente quiere cambio y en Málaga también», explica.

Es sorprendente que el PP caiga a la tercera posición, pero también que haya perdido en siete de los 11 distritos electorales de la capital. Por su parte, el PSOE ha ganado en seis y Cs en uno. «Esto pone al PP en una situación delicada. Al final, el escenario de partida deja al PSOE como ganador, pero queda mucho trabajo por hacer, así que vamos a hacerlo con ilusión para canalizar esas ganas de cambio», precisa Pérez.

Patricia Navarro insiste por su parte en que las autonómicas de este domingo «no son más que una encuesta». «Son una foto del momento que nos dice el estado de ánimos de los ciudadanos para una convocatoria particular y con unos niveles de participación que nada tienen que ver con unas municipales. Quedan seis meses por delante. Hay que trabajar y ver por dónde tenemos que reforzar nuestra acción política», explica la secretaria general del PP de Málaga.

Pérez también comparte que la desmovilización de la izquierda ha sido clave a la hora de valorar los malos resultados obtenidos por su formación. Y entiende que unas municipales convocan a un mayor número de votantes en los colegios. «Coinciden con las europeas, que tienen un marcado carácter ideológico y hará que el votante de izquierda no se confíe, como ha podido ocurrir en estos últimos comicios. Esperemos que el 2D sirva de toque de arrebato para que aumente la participación por la canalización del cambio en Málaga», explica.

Por parte de Ciudadanos, que ha logrado en la capital malagueña el sorpasso que se le ha resistido en San Telmo, Juan Cassá, el portavoz municipal en el Ayuntamiento de la formación naranja, admite que la tendencia es claramente al alza. «Creemos que esto sí va a ayudar a que seamos alternativa muy seria de Gobierno en la ciudad», mantiene. Si bien, también admite que las claves de unas municipales son diferentes a las de unas elecciones autonómicas. «En la capital está claro que Cs es una fuerza potente. De hecho, es la zona más fuerte después de Madrid. Tenemos cada vez más afianzados los votos y eso nos permite mirar al futuro con optimismo», asegura.

Si se repitieran los resultados electorales del 2D dentro de seis meses en las próximas municipales, Adelante Andalucía, por su parte, obtendría una representación en el Consistorio de 5 concejales. En las las de 2015, bajo las siglas de Málaga Ahora, obtuvo cuatro, aunque iniciada la legislatura Juan José Espinosa, por diferencias ideológicas con el resto de compañeras y acusaciones de mal uso de los fondos del grupo, terminó expulsado quedando como concejal no adscrito.

La irrupción de Vox en el Parlamento andaluz se repetiría igualmente en el Ayuntamiento de la capital, logrando 4 ediles. Y el partido animalista Pacma, lograría un histórico representante.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, también considera que los resultados de las elecciones autonómicas no pueden extrapolarse a los comicios municipales de 2019 porque «el escenario local no es el mismo que el autonómico». El regidor insiste en que se trata de situaciones diferentes que los votantes ven desde una «perspectiva distinta».

Además, recuerda los datos de los comicios del año 2015, en los que su partido obtuvo nueve puntos más de porcentaje de votos en las elecciones municipales frente a las regionales, mientras que en Ciudadanos ocurrió a la inversa y obtuvo algo más del 14% por ciento en las autonómicas y un 10% en las municipales.

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