El Plan Parcial para desarrollar el polígono agroindustrial de Sierra de Yeguas, donde estará ubicada la nueva planta de Procavi, empresa especializada en la producción de carne de pavo con sede en el municipio, ya tiene luz verde por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.

El Ayuntamiento serrano ha explicado que el siguiente paso es enviar toda la documentación requerida al Consejo Consultivo de Andalucía, dependiente del Gobierno y la Administración de la Junta de Andalucía, para que de el visto bueno al diseño de las zonas verdes de los terrenos del polígono agroindustrial.

Superado este último trámite, el Plan Parcial volverá a pasar por el pleno municipal para su aprobación definitiva y posteriormente será publicado en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), algo que el consistorio serrano espera poder hacer a principios de junio.

Una vez publicado, Procavi tendrá luz verde para la redacción del proyecto de parcelación y urbanización e iniciar las obras del polígono agroindustrial de Sierra de Yeguas.

"La empresa tiene ganas de poder comenzar cuanto antes las actuaciones para poner en marcha su nueva fábrica. Y en el Ayuntamiento estamos muy satisfechos de poder seguir dando pasos adelante para que el proyecto sea una realidad y un impulso para la creación de empleo y riqueza", ha manifestado el alcalde José María González.

En 2018, la empresa cárnica Procavi adquirió unos 36.000 metros cuadrados de terreno que salieron a subasta en el polígono Sierra de los Caballos, donde actualmente se encuentra instalada la empresa Aceites Sierra de Yeguas, donde tiene previsto construir una fábrica de piensos que surta a las granjas que la firma tiene repartidas por toda Andalucía.

El pasado mes de septiembre, la empresa agroalimentaria Procavi se convirtió en la primera empresa española de pavo en conseguir la certificación en Bienestar Animal Welfair basada en los exigentes protocolos europeos Welfare Quality y AWIN gracias a un minucioso y exhaustivo trabajo por garantizarlo en toda su cadena de producción.

Este certificado implica que las especies, en este caso el pavo, se evalúan siguiendo los cuatro principios básicos en los que se fundamenta el bienestar animal: una buena alimentación, un adecuado alojamiento, buena salud y un comportamiento propio de la especie, así como un correcto estado emocional.