El incendio de Sierra Bermeja no cesa en su avance. Desde primera hora de la mañana, los medios aéreos se han vuelto a unir a los terrestres en las labores de extinción. Las intensas lluvias que se prevén para las próximas horas y durante todo el día de mañana arrojan un leve atisbo de esperanza y se espera que contribuyan a sofocar las llamas.

Desde hoy y hasta el próximo jueves se esperan cielos nubosos con posibilidad de precipitación alta, sobre todo a lo largo de la jornada de mañana. Está previsto que el comienzo de estas lluvias se de a partir de esta tarde, sin embargo, no serán abundantes hasta mañana. Así, durante los próximos días se espera registrar alrededor de 15 litros por metro cuadrado, además de una bajada de las temperaturas que también podría servir de ayuda en la mejoría de la situación.

Por contra, durante estas jornadas está previsto que se desarrollen vientos de hasta 50 km/h de componente sureste/sur. El viento ha sido el peor enemigo de este incendio desde su inicio y, tras varias jornadas en las que las rachas han dado tregua, este vuelve a amenazar las labores de extinción.

El incendio de Sierra Bermeja continúa en nivel 2 y durante las últimas horas se ha ido extendiendo por una gran parte del terreno forestal, arrasando más de 7.780 hectáreas. Todos los efectivos desplegados en la zona trabajan sin descanso para conseguir frenar el avance de las llamas y dar por controlado el incendio. La situación meteorológica podría llegar a convertirse en una gran aliada en las próximas horas y solo cabe esperar que las previsiones se cumplan. "A partir de mañana habrá precipitaciones más fuertes en la zona del incendio y esperamos que se extiendan hasta el miércoles a mediodía", apunta José María Sánchez-Laulhé, director del centro meteorológico de la Aemet en Málaga.

Por su parte, el director del Centro Operativo Regional del Infoca, Juan Sánchez, ha apuntado hoy que estas lluvias no serían suficientes para sofocar el incendio. "Si el frente de la borrasca entrara por el Noroeste de España probablemente sí podría ser suficiente", lamenta Sánchez. Así, este profesional asegura que las precipitaciones previstas para las próximas horas "ayudará en las zonas que ya tengamos controladas pero el fuego no se va a apagar con la lluvia".

No obstante, estas sí podrían contribuir a acortar el plazo de estabilización del incendio: "En las condiciones que teníamos la labor hubiese durado semanas para dar extinción. Las precipitaciones ayudarán al tiempo de refresco final, no a la estabilización del incendio".

Recarga de agua

El director del Centro Operativo Regional del Infoca ha confesado que los efectivos están teniendo ya problemas de agua sobre el terreno: "Estamos acabando con las balsas de agua y ya nuestros medios aéreos tienen que hacer cola de carrusel para poder seguir tirando agua". Por ello, Sánchez vuelve a insistir en el hecho de que "el tener más medios lo único que nos ocasiona es más problemas, tanto de logística y aeródromos como desde el propio incendio".

En este sentido, el director del COR ha explicado que los "medios aéreos de ala fija y recarga en tierra están cargando agua en la base de Utrera, porque tiran agua y retardante amónico, que son los que fijan cortafuegos químicos". Por su parte, los anfibios -medios aportados por Extremadura y Castilla La Mancha- están recogiendo agua "bien en el mar o en el pantano de Zahara, dependiendo de cómo estén las condiciones del mar".

Los helicópteros lo están haciendo "en cualquier balsa de agua", asegura Sánchez: "Los que tienen sistema de carga con bomba, incluso en un charco".