Aún siendo consciente de la delicada situación que estaba atravesando Fuente de Piedra cuando se presentó como alcalde, Siro Pachón se comprometió con los vecinos a buscar soluciones. Dos años más tarde de legislatura, el municipio villafontense vuelve a tener agua potable tras estar abasteciéndose durante más de cuatro años con camiones cubas.

¿Cuáles han sido las primeras reacciones de los vecinos?

Como te puedes imaginar ha sido una alegría. Empezar el año con la vuelta de la declaración del agua potable ha sido una noticia que todos estábamos esperando desde hace mucho tiempo.

Ya es totalmente oficial.

Sí. Tras el sondeo del nuevo pozo y poner en marcha la planta de tratamiento en noviembre, se han ido haciendo pruebas y analíticas durante los últimos meses. Finalmente obtuvimos todos los informes favorables por parte de Salud, por lo que decidimos anunciar el pasado 3 de enero la recuperación de la potabilidad en nuestro servicio de abastecimiento de agua.

¿Han cumplido los plazos previstos o la pandemia ha retrasado el proceso?

El pozo se hizo prácticamente en plena pandemia y no ha habido descanso en este aspecto. Sí es cierto que la obtención de los permisos en materia de agua, salud y medio ambiente no ha sido nada fácil.

¿El nuevo pozo tiene capacidad suficiente para abastecer a todo el pueblo a largo plazo?

Actualmente la cantidad de agua que se está extrayendo es de 12 litros por segundo. Después de tanto tiempo, del gran esfuerzo que se ha hecho, de las múltiples reuniones, de la inversión potente y de la obtención de permisos, que no ha sido nada fácil, me gustaría decir lo contrario, pero desgraciadamente esto no es una solución definitiva. La situación sigue siendo muy crítica. Los recursos hídricos son escasos, el acuífero de la Sierrecilla sigue sobreexplotado y este nuevo pozo es el único recurso que tenemos ahora.

Han pedido un uso responsable del agua.

Exacto. Si no hacemos un uso racional y seguimos con estas precipitaciones tan escasas, seguramente el nivel del pozo comenzará a bajar con rapidez, lo que empeorará la calidad del agua. Esperamos que eso no suceda, pero ahora más que nunca no podemos permitirnos el lujo de malgastar ni una sola gota. Tenemos que actuar con seriedad y no me gustaría tomar medidas drásticas.

La solución definitiva de la que siempre se ha hablado es el trasvase de Iznájar.

Sí. Seguiremos buscando soluciones a largo plazo y trabajando para que nunca más falte el agua en Fuente de Piedra. Volveremos a exigir al Gobierno y a la Junta que se pongan de acuerdo para impulsar la transferencia de agua desde el pantano de Iznájar a la comarca. Por otra parte, queremos encargar un estudio a la Universidad de Málaga para buscar otras alternativas.

¿A cuánto ha ascendido la inversión?

Alrededor de un millón de euros. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible se hizo cargo del pozo mientras que la Diputación de Málaga subvencionó la construcción de la planta de tratamiento y las acometidas a la red de las nuevas instalaciones. Quiero aprovechar para agradecer también al ente provincial el haber sufragado todos los costes del reparto de agua en cubas durante todo este tiempo. Sin estas administraciones no habríamos podido conseguirlo.