La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) mostró ayer su preocupación por el aumento de las situaciones violentas hacia los trabajadores penitenciarios. Según la organización sindical, la prisión Málaga I, en el municipio de Alhaurín de la Torre, ha registrado cuatro agresiones físicas hacia funcionarios en menos de un mes, la última de ellas este miércoles en el módulo de mujeres, cuando una funcionaria fue agredida por una interna que previamente había golpeado a su compañera de celda.

El CSIF Málaga destacó el malestar y la incertidumbre que este incremento de la violencia hacia los trabajadores penitenciarios está provocando entre toda la plantilla.