Durante décadas, la azitromicina ha sido recetada para tratar diferentes tipos de infecciones bacterianas, pero en los últimos años, ha ganado popularidad entre los pacientes de covid-19. Sin embargo, este conocido antibiótico esconde ciertos efectos secundarios que todos deberían conocer. 

No es fortuito que la azitromicina sea considerada uno de los antibióticos más vendidos alrededor del mundo. Este medicamento cuenta con numerosas propiedades que la convierten en una alternativa ideal para tratar diferentes infecciones bacterianas: desde enfermedades de transmisión sexual, infecciones en la garganta, la piel y los pulmones hasta infecciones en órganos reproductivos, oídos o senos paranasales, neumonía y bronquitis. 

No obstante, recientes estudios avalan la efectividad de la azitromicina contra las complicaciones que produce el covid-19 en su fase leve o moderada. Por esta razón, no son pocos los profesionales de la salud que han recomendado este antibiótico a sus pacientes. 

¿Cuáles son los efectos secundarios de la azitromicina?

Como todo medicamento, la azitromicina también puede producir efectos secundarios. Conviene recordar que estos aspectos adversos solo afectan a una de cada 100 personas. Entre los efectos secundarios leves más comunes se encuentran: 

  • Pérdida del apetito 
  • Se pueden producir náuseas y vómitos
  • Mareos
  • Cansancio 
  • Dolores de cabeza
  • Alteraciones en el sentido del gusto
  • Diarrea

Además, también existen efectos secundarios graves que afectan a una de cada 1000 personas. El vértigo, la pérdida temporal de la audición, diarrea con sangre o mucosidad, arritmia, zumbido en los oídos, dolor en el pecho u ojos y piel amarillentos son solo algunas de los efectos graves más comunes que produce la azitromicina. 

De acuerdo con los profesionales de la salud, cuando el paciente experimenta los efectos secundarios de la azitromicina debe ponerse en contacto con su médico de confianza, pero no es recomendable dejar de tomar el medicamento. 

La azitromicina es un medicamento que también cuenta con efectos secundarios. Por sus propiedades antiinflamatorias y antivirales, es recetado a los pacientes que se encuentran en las primeras fases de covid-19. No obstante, conviene evitar la automedicación y consultar con un médico de confianza.