La Sagrada Cena vive con la procesión Magna un momento histórico, más allá de la propia participación en este evento. La salida desde el interior de Santo Domingo, donde están las imágenes mientras se rehabilitan la iglesia de los Mártires, ha ofrecido una imagen que no se había visto hasta ahora. El gran trono de la Cena ha salido como un rayo de oro del interior de la Iglesia.

La marcha de estreno “El Santísimo Sacramento” recibió al trono en su regreso al barrio de El Perchel, aunque por calles nuevas. La Agrupación Musical Redención, de Córdoba, fue la encargada de acompañar musicalmente al trono. Se lució con “Cerca de ti” al paso del trono frente a la basílica de la Esperanza, donde la Virgen permanece entronizada a la espera de su salida. Paso lento de los hombres de trono y mecida en homenaje a la Esperanza.

La entrada en la Alameda se hizo enlazando dos marchas, de corte lento y melódico, para acompañar la enorme curva de entrada. “Entregado a su pueblo” y “Nuestro Padre Jesús de la Victoria” dieron la entrada a la Sagrada Cena, que tras su salida del recorrido oficial contemplaba varios puntos clave en su recorrido.

La Sagrada Cena, en su entrada a la Alameda

La Sagrada Cena, en su entrada a la Alameda Miguel Ferrary

La subida a la Travesía Pintor Nogales se hace con seis marchas seguidas, sin bajar el trono. Algo a lo que nos tiene acostumbrados la hermandad cuando procesiona por la calle Cárcer. Luego llegarán saetas y las canciones de las Hermanas de la Cruz, ya en la recogida.

Entre los estrenos destacó mucho el guiño a la Virgen de la Paz, al llevar el broche que suele lucir la Virgen con su advocación. Además, llevaba un cáliz de estreno en la mano, del siglo XIX. El exorno floral era de flores blancas y con panes, para darle un sentido eucarístico.