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La procesión de María Auxiliadora y el por qué "Ella lo ha hecho todo"

Tras el largo paréntesis provocado por la pandemia, la Madre de los Salesianos vuelve a salir en procesión y recorre las calles de Capuchinos, El Molinillo y Segalerva en un novedoso itinerario que incluye la visita a la parroquia de la Divina Pastora, la capilla de la Piedad y el convento de las Mercedarias - La familia salesiana, representada el completo, acompaña a sus titulares en este epicentro de religiosidad popular que pone el colofón a un intensísimo mes de mayo

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Mayo 2022 | Procesión de María Auxiliadora por Capuchinos Eduardo Nieto

María Auxiliadora "lo ha hecho todo". Es una de las últimas frases pronunciadas por Don Bosco, casi al final de su vida, y que está grabada a fuego en la conciencia de tantas y tantas generaciones que, a lo largo de la historia, se han educado en el colegio de San Bartolomé de Málaga, que este sábado volvió a ser un hervidero de religiosidad popular en torno a la venerada imagen de la Virgen, que tras dos años de paréntesis obligado por la pandemia de Covid-19, volvía a salir en procesión, contagiando con su sonrisa y alegría las calles de Capuchinos, El Molinillo y Segalerva.

Porque el itinerario de este año incluía importantes novedades respecto al último que completó la comitiva en 2019, con visitas a la parroquia de la Divina Pastora, a la ida, y a la capilla de la Piedad y el convento de las Mercedarias. 

De entre todas las imágenes sagradas de la ciudad, pocas como la de María Auxiliadora, por no decir ninguna, son las que cuentan con mayor arraigo popular cimentado en el legado que los padres dejan a sus hijos. Los niños de ayer crecieron queriendo a la Virgen y ellos han sabido transmitir ese cariño a sus hijos. Y sus hijos a sus hijos. Y todos, en Capuchinos, acompañando a la procesión, o participando de ella, orgullosos de lucir la medalla en el pecho, importándoles bien poco la final de la Champions, aunque entre el público se pudiera ver alguna camiseta blanca , en la salida.

Pocos son los colegios que pueden decir que su procesión escolar sale el Miércoles Santo, cuando la penitencia se reviste de tergal y esparto, y el último sábado de mayo, cuando la Gloria tiñe el itinerario de una estela rosa y celeste

Y pocos son los colegios que pueden decir que su procesión escolar sale el Miércoles Santo, cuando la penitencia se reviste de tergal y esparto, y el último sábado de mayo, cuando la Gloria tiñe el itinerario de una estela rosa y celeste.

Porque "Ella lo ha hecho todo". María Auxiliadora te atrapa, se ofrece, acoge en sus brazos, se inclina hacia el devoto y le sonríe. Y ese gesto es un imán devocional que la convierte en pilar fundamental sobre el que se asienta la piedad popular malagueña.

Imagen de San Juan Bosco, en la procesión. Eduardo Nieto

Gran ambiente

Desde prácticamente una hora antes, Capuchinos ya disfrutaba del ambiente previo a la procesión. Las bandas iban formando y afinando sus instrumentos antes de dirigirse en pasacalles al Santuario desde la plaza de Capuchinos. Hacía calor y el numeroso público que aguardaba a la salida se disputaba la sombra que proporcionaban los naranjos de la calle. Cadenetas, papelillos y flores de papel adornaban la amplitud de Eduardo Domínguez Ávila, desde la fachada del templo hasta la de la casa hermandad de la cofradía del Cristo de las Penas, adornada con un gran repostero con el escudo de la asociación, desde donde salió el trono de la Virgen.

Previamente lo hicieron las andas de Santo Domingo Savio y de San Juan Bosco, con el Himno Nacional interpretado por la Agrupación Musical San Lorenzo Mártir, desde el interior del templo, de donde salían también los integrantes de la amplia comitiva procesional.

El cortejo era tan nutrido que tardó algo más de media hora en ponerse en la calle: representación de hermandades letíficas y cofradías de Pasión, como la Sangre y Salesianos; niños y niñas de Primera Comunión, junto al simpecado de la Virgen, que portaba las tradicionales cintas; una sección con una veintena de niños del clero, con túnicas blancas y esclavinas celestes, que portaban cirios; los típicos niños revestidos de angelitos, con alitas de plumas o espuma blanca; presidencia, antiguos alumnos, dirección del centro educativo, monitores, catequistas, acólitos, sacerdotes... y devotas, muchas devotas rezando.

Y es que "Ella lo ha hecho todo", por eso, la familia salesiana se reúne al completo en torno a su Madre. Y en Ella se deposita el testamento espiritual de San Juan Bosco, fundador de la congregación, que a tantos malagueños ha educado desde 1883.

Niños vestidos de angelitos, en la comitiva. Eduardo Nieto

De hecho, la procesión es, nada más y nada menos, que el colofón a todo un mes de mayo cargado de actos en torno a la Virgen. Como la novena o las distintas eucaristías del día de su solemnidad, el pasado martes. El patio del colegio Salesiano ha estado engalanado con reposteros con el Ave María y grandes lonas con el icono original de Turín. Y los balcones de Capuchinos también, con colchas, mantones, banderolas y retratos de la Virgen, para recibirla como Ella se merece.

Coronada en 1907

Unos 120 esforzados hombres de trono, vestidos con traje y corbata negra, portaron el trono de la Virgen, exornado con precisión con rosas de color rosa, peonías y otras especies también en tonos celestes. La Virgen lucía la corona de siempre, la de la coronación, la que en 1907 le impuso el obispo Juan Muñoz Herrera durante la ceremonia celebrada en el colegio San Bartolomé el 30 de junio, y que convirtió a la primitiva imagen de la Auxiliadora malagueña en la tercera imagen en España en recibir esta dignidad, tras la Virgen de los Reyes y la Virgen de Montserrat; y la primera en la diócesis de Málaga. Aquella talla fue destruida en 1936 y Navas Parejo hizo la actual en 1938.

A sus pies, una gran media luna plateada contrastaba con el dorado refulgente del trono, acompasado con rigor y gusto con las marchas que interpretaba la banda de la Paz, que cerraba la comitiva y que, nada más salir, tras el tradicional himno 'Rendido a tus plantas', atacó 'Ante ti Auxiliadora' y posteriormente, 'Divina Pastora', para ingresar en la plaza de Capuchinos y ponerse, cara a cara, con la Madre del Buen Pastor que preside el templo del que es la titular. 

Y como "Ella lo ha hecho todo", también ha sido capaz de reunir y poner de acuerdo a los vecinos de la calle Rojas Clemente, para, como lo hacían siempre, por otra parte, ya fuera en mayo o en las veladillas de San Juan, preparar en este caso una recepción por todo lo alto a la imagen, en la que no faltará una interminable petalada, la tuna, poesías, sevillanas y hasta fuegos artificiales, de principio a fin, con las casas engalanadas con colgaduras y banderas y la calzada cubierta de romero, poco antes de que la procesión regrese a su templo al filo de la medianoche.

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