Si el destino existe, este año se ha empeñado en que los partidos entre Unicaja y Joventut de Badalona tengan mucho en juego. Este sábado (20:45 horas) en el Martín Carpena, los de Fotis Katsikaris tienen una final anticipada: solo vale ganar para estar entre los ocho mejores equipos de la ACB, un lugar que por historia debe ocupar el club malagueño sí o sí.

Además, este será el cuarto duelo que enfrenta a los de Los Guindos con el equipo de Badalona y las estadísticas tampoco son del todo favorables a los intereses del Unicaja: Tres han sido las ocasiones en la que los malagueños se han enfrentado al Joventut de Badalona y dos de estos partidos se han saldado con derrota verde y morada. El azar ha querido que, además del choque de la primera jornada de la presente Liga Endesa, se produjera también un duelo español entre ambos en competición europea, en concreto en el Top 16 de la Eurocup.

La presente temporada del Unicaja ha estado plagada de problemas y de malos resultados. Precisamente, todo empezó frente al Joventut y en Badalona. El pasado mes de septiembre se produjo la derrota 81-73 en el Palau Olímpic, con Luis Casimiro al frente del róster de los de Los Guindos.

Meses después, entre enero y marzo, el partido de la primera vuelta de la segunda fase de la Eurocup en el Carpena acabó 86-95 a favor de los de Carles Durán y supuso la puntilla a la andadura europea de los cajistas. Semanas después, por fin, a la tercera, fue la vencida. Pese a estar sin opciones ya en la competición continental, el Unicaja complicó la vida a la Penya, ganando 77-90 en el Olimpic y forzando a los catalanes a jugárselo todo en la última jornada.

Ya es de sobra conocido por todo aficionado cajista cómo se ha desarrollado la temporada, sobre todo en el torneo continental en el que tantas esperanzas se habían puesto para lograr el ansiado billete a la Euroliga. Ese discurso ha quedado relegado muchos puestos por debajo en la actualidad verde y morada , al menos a corto plazo.

La única prioridad en estos momentos a nivel deportivo es salvar el play off, tarea que también se ha complicado bastante en las últimas semanas. Para ese objetivo, en esta próxima cita contra el Joventut de pasado mañana es ineludible lograr la victoria.

Con este cuarto enfrentamiento en lo que va de curso, ayer Jaime Fernández hizo hincapié en que con los verdinegros «cada partido es diferente». « Lo que esta claro es que tenemos que tomarlo como una final, porque queremos salir de este agujero lo antes posible y para eso hay que ganar y hacerlo con buenas sensaciones», apuntó el madrileño.

Temor a las bajas

Por si fuera poca la presión con la que el próximo sábado los jugadores del Unicaja saltarán al parqué del Carpena, los entrenamientos que quedan serán vitales para que Katsikaris sepa con qué integrantes del róster puede contar y con cuáles no.

Por lo pronto, a la sesión de trabajo de ayer se ausentaron de nuevo Yannick Nzosa y Gal Mekel, dos bajas sensibles para el entrenador heleno en la lucha por ganar o ganar ante el Joventut. La presencia de ambos ha estado comprometida en todo momento, Mekel por molestias en la rodilla y Nzosa por importantes dolencias en la zona del adductor. Habrá que ver la evolución de estas próximas horas.