El Gobierno andaluz anunció ayer que está previsto que el nuevo decreto ley de simplificación administrativa sea sometido a debate de convalidación o derogación en el último pleno del Parlamento del año, que se desarrollará los días 22 y 23 de este mes y confió en que cuente con el mayor respaldo posible de la Cámara, puesto que no apoyarlo o votar en contra de él es ir «contra Andalucía».

Así lo manifestó el consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior y portavoz del Ejecutivo, Elías Bendodo, en la rueda de presa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno, que dio luz verde al Decreto Ley por el que se adoptan medidas de simplificación administrativa y mejora de la calidad regulatoria para la reactivación económica en Andalucía, una norma que incorpora 330 actuaciones, agrupadas en medidas de simplificación administrativa, medidas de mejora de la regulación o derogaciones normativas. Bendodo defendió que ha habido mucho trabajo previo de diálogo sobre este nuevo decreto ley e insistió en que lo que plantea es bueno para Andalucía, de manera que confió en que los grupos parlamentarios lo vean así y den su apoyo a esta nueva norma. Indicó que detrás de esta decreto no hay ninguna «cuestión ideológica» y advirtió de que si alguien vota en contra de él, no estaría votando en contra del Gobierno, del PP o de Ciudadanos (Cs), sino en contra de Andalucía.

Para Bendodo, este tercer decreto de simplificación administrativa es una de las grandes contribuciones del Gobierno del cambio de PP y Cs en Andalucía, el cual dijo desde el primer momento que era necesario aligerar carga burocrática y simplificar trámites en esa «maraña administrativa» que durante años ahuyentó inversiones e inversores y complicó la vida a empresas y particulares.

El consejero resaltó que es el decreto más ambicioso, ya que lleva «al límite todo lo que se pueda simplificar de gestión administrativa», al tiempo que representa la «revolución del sentido común», ya que el actual Ejecutivo «reformista vino a mejorar las cosas en Andalucía» y a aplicar el sentido común, que también tenía que llegar a la gestión administrativa.

Se mostró confiado en que ese sentido común impere también en los grupos parlamentarios y que este decreto pueda contar con un apoyo casi unánime, por no decir unánime, de la Cámara autonómica. Advirtió de que el que votara en contra o no votara a favor de esta norma tendría que explicar «muy bien» esa posición.

En cuanto al contenido del decreto ley, el consejero de Transformación Económica, Industria, Conocimiento y Universidades, Rogelio Velasco, recalcó que se adoptan medidas de simplificación administrativa y mejora de la calidad regulatoria para la reactivación económica en Andalucía, incorporando 330 actuaciones, agrupadas en medidas de simplificación administrativa, medidas de mejora de la regulación o derogaciones normativas.

Bendodo señaló que estas medidas, que afectan a 33 materias (medio ambiente, turismo, educación, agricultura, pesca, patrimonio histórico, vivienda, puertos, energía, fondos europeos, salud, colegios profesionales, fundaciones, transportes o urbanismo, entre otras) suponen la modificación de 80 normas entre leyes, decretos leyes, decretos u órdenes, incluyendo diversas derogaciones normativas.

El aprobado ahora es el tercer decreto de simplificación normativa en lo que va de legislatura y se une a los aprobados en marzo de 2020 y en febrero de 2021, con los que se contabilizan 400 medidas de simplificación y mejora de la regulación, además de un centenar de normas agilizadas.