El tribunal del Ayuntamiento de Benalmádena que examina las oposiciones para cubrir seis plazas en el cuerpo de bomberos ha repescado a 16 aspirantes que habían suspendido la prueba de natación en aguas abiertas pero la repitieron ayer, un mes después.

El 12 de marzo, los aspirantes que suspendieron la prueba celebrada en febrero en la playa de Malapesquera recibieron una notificación del tribunal anunciando que se repetiría al haber apreciado «dudas razonables» sobre la igualdad de condiciones para los candidatos, tras haber valorado las 24 alegaciones recibidas (de los 26 que no la superaron) y analizar los gráficos de Puertos del Estado y de las boyas marítimas, lo que hizo estallar la polémica y las dudas sobre el proceso.

Según el presidente del tribunal y jefe del Cuerpo de Bomberos de Benalmádena, David Bañasco, el análisis de los datos de Puertos del Estado sobre el estado del mar durante la prueba arrojó que hubo una situación cambiante del mar y del viento durante la franja horaria en que se celebró, dando lugar a una desigualdad entre aspirantes que generó dificultades añadidas a unos sí y a otros no, por lo que decidieron repetirla.

Precisamente, el hecho de celebrar la prueba de natación en aguas abiertas ya sembró las dudas en algunas personas como Ramón Barrios, de la firma Bomberos Oposición. «En 20 años que llevo preparando a bomberos nunca había visto una prueba en aguas abiertas. Cuando menos es extraño».

Para David Bañasco, hacerla en aguas abiertas responde a la necesidad de adaptar las pruebas a las exigencias reales del oficio y comprobar la resistencia y destreza ante una situación a la que puede enfrentarse un bombero en una localidad como Benalmádena, frente a un hipotético rescate en piscina.

«No tiene sentido -insiste Ramón Barrios- a menos que este año el Ayuntamiento vaya a poner bomberos en las playas, en vez de socorristas. Las condiciones en el mar nunca son las mismas y lo que más extraña es que se diga que las condiciones no eran igual para todos, cuando hubo aprobados en todos los tramos horarios, en vez de anular la prueba y retrasarla si ese día las condiciones no eran las idóneas», alega Ramón Barrios. «No tiene sentido repetirla a menos que se haya quedado fuera alguien que tú no querías que se quedara».

Ramón Barrios aclara que no tiene intereses en esta oposición «pero estoy viendo cosas raras y es necesario denunciarlas para garantizar las mismas oportunidades para todos. Es raro hacer esta prueba en aguas abiertas, sería algo excepcional para un bombero, no algo habitual; como es raro que cobren 130 euros por presentarse a una oposición, cuando en el resto de España cobran 20-30 euros».

Barrios también critica que los aspirantes no recibieran una copia de las respuestas para luego poder comparar los resultados, «algo habitual en las oposiciones» e insiste en que «preparar una oposición son muchos años, mucho dinero y mucho sacrificio como para que la administración ponga trabas».

Para Barrios la solución son unas pruebas unificadas a nivel nacional. Los 27 aspirantes se enfrentan ahora a un test psicotécnico y un supuesto práctico.