«Era el año 2009 cuando a mi clase entraba un chaval que se llama Pedro, lo apodaban El Bobo». Así cuenta Raggio el comienzo de Space Hammu, el combo malagueño de hip hop que está poniendo patas arriba la escena nacional. Si hace unos meses celebrábamos los 30 años de la crew seminal del rap boquerón, Nazión Sur (de donde surgieron Hablando en Plata, Elphomega y TripleXXX, la santísima trinidad), ahora toca mirar a sus sucesores, hambrientos de presente total. Porque los chicos del cosmos lanzan en los próximos días 'Hammu Nation', su primer lanzamiento conjunto tras un buen puñado de referencias en solitario que han levantado la leyenda de los Hammurabi Kids.

Raggio, Delaossa, Easy.S, Carrión, Saske (raperos), J.Moods (productor) y Kas Rules (DJ y sonido) son Space Hammu. Aunque empezaron en 2015 se conocieron años antes. «Yo vestía prendas 3-4XL que compraba en una tienda de gordos de malaga que se llamaba Gran Hombre XXL», recordaba Raggio en un hilo de Twitter en el que desgranó la génesis del colectivo. Un puñado de fanáticos del rap, adolescentes, que quedaban después del instituto en un mirador para escuchar beats y soltar las barras que habían escrito esa semana. Entonces poco sabían los chavales que habían forjado la alianza durante un concierto de Violadores del Verso que sus tracks iban a tener millones de visualizaciones en Youtube y que girarían por Latinoamérica, ganándose el respeto de la parcela más exigente del rap en español.

¿Pero, ¿qué es Space Hammu? No se trata de un grupo sino de un colectivo, una unión de personalidades, un conjunto de individualidades. Operan por separado, en dúo o, ahora, en conjunto para crear referencias diversas pero siempre con el máximo respeto al hip hop puro y duro, que desprecia el swag por el swag y el cancaneo del bling bling sin talento (vamos, que aquí no hay autotune y latineo para perrear).

¿Y por qué Space Hammu? Por el espacio y el sexto rey de Babilonia, el autor del primer código legislativo de la historia, el del «ojo por ojo y diente por diente»: las leyes primarias de la calle gobernando el espacio al dictado de unos creadores musicales y audiovisuales sin límites. Y siempre desde la independencia, marcando su propio ritmo: producen sus temas, graban sus videoclips, distribuyen y promocionan sus mixtapes sin injerencia externa alguna.

«La escena malagueña siempre ha sido fuerte, pero ahora está increíble. Hay un montón de colectivos haciendo música interesante, como Space Hammu. Lo que han conseguido estos chavales en Latinoamérica tiene mucho mérito. No te creas que es fácil allí, porque es un público al que no le puedes soltar cualquier cosa, que está puesto, que tiene estrellas que están ahora arriba y que si han escuchado a Hammurabi y los han recibido tan bien es porque esa gente sabe mucho de rap». Palabras de Toteking, quizás el micrófono más dotado de la escena nacional y fino ojeador de talentos de la rima en español. Muchos entonces dirigieron sus orejas hacia lo que hacían estos malagueños y se encontraron con Un perro andaluz, el álbum de Delaossa y J Moods que supuso un auténtico aldabonazo para la crew. Luego llegarían Space dealers, la mixtape de Raggio; el primer álbum de Easy.S, Countach 93; Ladies, música para..., de Saske y Carrión; Tramontana, de Saske y Kas Rules, y, claro, nuevos repertorios de Dela, el componente más popular del combo. Recordemos que hace unos meses el de El Palo de lanzó su propia línea de hoodies y camisetas y agotó existencias en una hora.

Y es que Space Hammu es mucho más que música: por ejemplo, Raggio es una pujante estrella en Twitch, la plataforma de streamings en vivo favorita de los gamers, y Easy.S es un tatuador con varios locales (el próximo, en pleno Centro de Málaga).

Apenas se sabe nada de Hammu Nation, aparte de que sale el 7 de abril y los chicos del cosmos, como dice Delaossa, andan «hypeados». Sus seguidores, también. Eso sí, acaban de lanzar 'Guernica', el primer avance, una sobra de quilates. «Estoy pedaleando pa’ ver si me gano el nombre / Yo voy a por el lingo ganao y no de rebote / Juntando con mis hermanos a ver si hay pote / Sin nadie que pague por tos nuestros trotes», rapeó Raggio en 'Lingotes'. Así, a la suya, están logrando lo que el rap malagueño apenas se atrevió a soñar.