Málaga siempre ha tenido tradición de aportar jóvenes valores en deporte base a distintas selecciones de baloncesto, fútbol, balonmano, voleibol... Todos, capaces de ayudar a Andalucía a reinar en diversas disciplinas como equipo o también de forma individual.

Desde ahora, el deporte malagueño puede presumir de tener otros dos campeones de España, esta vez de waterpolo. Los integrantes del Club Waterpolo Málaga Inacua, Guillermo Fernández y Alexis Répila han sido campeones de España con la selección andaluza infantil. Ese deporte que, cada vez es menos minoritario y que se implanta con fuerza en la provincia con más practicantes.

La selección de Andalucía, con el coordinador del club malagueño, Peter Kubicsko, como seleccionador, firmó un campeonato de España para enmarcar, acercando posiciones con respecto a las comunidades que siempre han dominado en España, principalmente Cataluña y también Madrid. Al combinado madrileño le superó en semifinales y a la poderosa selección catalana en la finalísima. Un Nacional en el que Guillermo y Alexis tuvieron la suerte de representar al club y a Málaga con la selección autonómica de Andalucía.

El Campeonato de España fue toda una prueba, con partidos durísimos. «El entrenador nos insistía siempre en la defensa, en trabajar como equipo y en no pensar en que un equipo puede ser superior a otro», comenta Guillermo. Con estas premisas fueron superando etapas, ganando a la Comunidad Valenciana y cayendo sólo por un gol ante Cataluña en la liguilla de grupos. «Ya fue una alegría ir con la selección, mis padres y mis compañeros se alegraron mucho, pero cuando ya empezamos a ganar partidos, todavía estábamos más contentos», apuntó Alexis.

En cuartos de final y en semifinales se superó a Aragón y a Madrid de forma holgada con una gran suficiencia, demostrando que tenían un objetivo claro y que pelearían cada balón hasta el último segundo del torneo.

«A pesar de estos resultados, que ganamos de seis a Madrid y de 10 a Aragón, el equipo estaba muy metido para no relajarnos y seguir adelante», insistió Guillermo.

Los malagueños del Waterpolo Málaga muestran sus medallas de oro. L. O.

La final fue un partidazo ante la todopoderosa Cataluña, después de caer con ellos en la fase previa; lo que hacía el reto todavía más difícil. «La alegría fue enorme, porque aguantamos el último cuarto sin encajar un gol, cuando sólo teníamos uno de ventaja. El banquillo se tiró al agua, con Peter incluido y nos divertimos mucho».

Con el paso de los días han ido digiriendo esta gran alegría y la vuelta fue todo un acontecimiento para el club y los amigos de Málaga. El waterpolo malagueño logra una gesta importante, personificada en Guillermo y Alexis, pero con una estela futura que apunta alto por el trabajo de cantera tan positivo que se está realizando en todas las categorías. El peso del CDWP Málaga en el ámbito autonómico también crece y da alas para afrontar los muchos retos que quedan por delante en una entidad que no deja de evolucionar.