La redición de la final del último play-off de ascenso a Primera División, esta vez en un compromiso copero, no pudo empezar de mejor forma. Daniel Fernández sacó a relucir su potente disparo con la pierna derecha. El balón pasó por delante de los defensores y del portero sin que se viera modificada la trayectoria al fondo de la red (0-1). Un choque que se preveía intenso y complejo se pudo empezar a controlar desde los primeros compases. El tanto dio la tranquilidad a los jugadores, que vistieron la armadura morada, para darle criterio a las posesiones sin necesidad de caer en la precipitación a la hora de ejecutar un pase. Imanol no pudo intervenir, bajo palos, en el 0-1 y sí lo hizo de forma acertada en un taconazo de Pablo Ordóñez dentro del área.

Conejo estuvo muy concentrado en todo momento. Participó de las salidas de presión con su buen juego de pies y realizó paradas de mucho mérito cuando el equipo lo necesitó. A destacar una estirada en un remate de Josema. En el ecuador de la primera mitad, los guerreros universitarios acumularon varias ofensivas. Una de Alvarito tras una buena acción combinada, un zurdazo de Pablo Ramírez que se marchó fuera y un derechazo de Cobarro despejado por el guardameta. La gran noticia del encuentro se produjo en el minuto 15 con la vuelta a las pistas de Quique Hernando tras haber completado un largo e intenso periodo de recuperación de una lesión en el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Mucho esfuerzo, sacrificio y compromiso del 11 durante más de 7 meses.

La entrada de Quique tuvo un impacto muy positivo. Sacó de banda y le dejó la pelota a la perfección a Pablo Ordóñez. El ala jiennense dirigió un potente tiro a la escuadra de la meta defendida por Imanol (0-2). Chema Sánchez buscó romper la dinámica del choque con el ataque de cinco con portero-jugador sin poder hacer demasiado daño y Tete también recurrió a esta variante en los últimos compases del primer tiempo al tener 5 faltas en su casillero y haber riesgo de cometer una sexta que conllevaba un lanzamiento de 10 metros. El resultado no se modificó más y las dos escuadras se marcharon a los vestuarios a analizar lo ocurrido sobre el 40x20.

En la segunda mitad, Benavente trató de meterse en la disputa por el partido y logró el 1-2 en una acción afortunada de Charlie que marcó con la rodilla tras un despeje de Pope en la línea de gol. El marcador ajustado no alteró el rendimiento del cuadro antequerano. Se mantuvo firme en su propósito, huyó de lo que su rival quería imponer en la cancha y reaccionó con el 1-3. Pablo Ramírez y Burrito presionaron intensamente en primera línea y robaron la pelota para que el primero asistiera al segundo. A partir de la tercera diana anotada por el talentoso jugador malagueño, el envite avanzó y Conejo realizó dos grandes intervenciones. Una de ellas a Charlie lanzándose veloz para tapar con su cuerpo todo el hueco posible por el que podía pasar el esférico.

A balón parado y a cinco minutos de la conclusión, Josema marcó en un lanzamiento de falta muy potente ante el que nada pudo hacer el guardameta natural de Coín (2-3). Este gol complicó el duelo, pero de nuevo hubo un paso adelante de los pupilos de Tete. Alvarito avanzó por banda y trazó un pase al segundo palo. Ahí se encontraba Pablo Ordóñez pugnado por la posición con We Casas. Este último tocó la pelota y la desvió al fondo de las mallas (2-4). El equipo anfitrión recurrió al ataque de cinco y se topó una y otra vez con un magnífico entramado defensivo. El BeSoccer CD UMA Antequera solventó una difícil eliminatoria y logró el pase a los octavos de final. Ahora le tocará conocer a su próximo contrincante en la Copa del Rey cuando se realice el sorteo, mientras que el foco competitivo vuelve a colocarse en la Liga