Málaga sigue siendo uno de los principales focos de actividad del mercado inmobiliario español a pesar de la bajada generalizada de ventas debido al impacto de la pandemia. La provincia registró en 2020 un total de 23.270 operaciones, con un 22% de descenso en relación al ejercicio anterior, según los datos del Colegio de Registradores recogidos en su último informe de coyuntura. Las cifras son muy parecidas a las publicadas hace unos días por el Instituto Nacional de Estadística (23.063 operaciones y un descenso del 22,7%) aunque usan diferente metodología, y reflejan la misma tendencia.

Algo muy destacable para Málaga es el hecho de que repite de nuevo como la segunda provincia española con mayor número relativo de operaciones en función su nivel de población, con un índice de 13,93 ventas por cada mil habitantes, dato sólo superado por Alicante (15,35) y superior al de Almería (13,11), Guadalajara (12,31) y Girona (12,15), que completan las primeras posiciones del ranking nacional por provincias (casi todas ellas costeras y de perfil turístico). La bajada de las ventas se percibe en que Málaga, en 2019, tuvo un índice de 18,08 ventas por cada mil habitantes.

Lo que sí ratifica el estudio del Colegio de Registradores es que la caída de las ventas de viviendas que ha ocasionado la incidencia del Covid-19 en la economía y en el mercado inmobiliario se ha cebado con el segmento de la segunda mano (baja un 28,5%), mientras que la nueva construcción aumenta inclusos sus cifras (un 8%).

En todo caso, el 75% de las casas que se vendieron en Málaga el pasado año (casi 17.489) fueron de segunda mano y el resto (5.781) de nueva contrucción.

En cifras absolutas, Málaga fue en 2020 la quinta de España en número de compraventas, por detrás de Madrid (58.587), Barcelona (44.034), Alicante (28.756) y Valencia (23.856), y por delante de Sevilla (15.894), Murcia (14.897) o Baleares (10.725). En España se registraron 419.898 con una caída del 16,6% sobre 2019 Cabe reseñar que Málaga ha perdido una posición en el ranking respecto a 2019, cuando era cuarta (ahora ha sido superada por Valencia).

«El comportamiento del mercado inmobiliario, como la mayor parte de mercados, está en manos de la evolución de la crisis sanitaria. En la medida que se vaya intensificando el proceso de vacunación y se reduzcan los contagios, podrá irse recuperando la actividad económica, el empleo y el propio mercado inmobiliario. De momento, tras el importante ajuste en la actividad económica como consecuencia de la crisis sanitaria, el mercado inmobiliario, en términos generales, está mostrando cierta resistencia, tanto en precios como en actividad», señalan los registradores.

El informe también destaca un dato relevante, en este caso a nivel nacional. La superficie media de vivienda vendida ha registrado un nuevo máximo histórico, con 102,13 metros cuadrados, alcanzando un incremento trimestral del 0,88%. La mayor superficie media se ha registrado en la modalidad de vivienda nueva libre con 110,85 metros, mientras que la de segunda mano se ha situado en los 100,67 metros.

«Este crecimiento de la superficie media de vivienda se ha intensificado con la crisis sanitaria, buscando los demandantes viviendas con mayor superficie como consecuencia de las mayores necesidades de espacio como consecuencia del teletrabajo y otro tipo de factores con incidencia en este aspecto en el nuevo contexto», apuntan.

En cuanto al precio de la vivienda, se ha registrado en 2020 una subida del 2%. «Después de la ligera reducción de precios del tercer trimestre, el incremento del último trimestre aclara el hecho de que, por el momento, no nos adentramos en una tendencia descendente en el precio de la vivienda. La reactivación de las compraventas durante la segunda mitad de 2020 muestra un mercado activo, no ajeno a la posibilidad de reducciones de precios, pero sí con fortaleza en los niveles actuales», añaden.

El Colegio de Registradores cree que la solución a la crisis sanitaria «presenta un horizonte temporal de corto plazo y que, con ello, la actual crisis será corta en comparación con las habituales crisis económicas, pudiendo llegar a una recuperación también relativamente rápida».

En todo caso, advierten de que las circunstancias actuales son tan novedosas, que resulta «complejo, aunque deseable, establecer dicho escenario como el más probable». «De ser así, sin duda, el mercado inmobiliario será uno de los contribuyentes a la recuperación de la actividad económica», afirman.

En cuanto al porcentaje de compras que son realizadas por parte de extranjeros, en Málaga los foráneos compraron el 28% de esas viviendas, una tasa que la coloca entre las más atractivas para el mercado internacional. De hecho, sólo Alicante y Baleares, con porcentajes respectivos del 37,2% y el 29,6%, superan el porcentaje malagueño.

No obstante, esos porcentajes no ocultan que las compras de casas por parte de foráneos han caído, en línea con el descenso general del mercado.

«El 2020 no ha sido un buen año en este sentido, dando lugar a un predominio de la reducción del número de compras de vivienda por extranjeros. La recuperación de este sector, como en muchos ámbitos de la situación económica, pasa por la resolución de la crisis sanitaria. El avance en los procesos de vacunación y la reducción de contagios facilitará la movilidad internacional y la toma de decisiones de compraventa», dicen.