La Gerencia de Urbanismo ha incoado expediente para estudiar la protección arquitectónica de la que fuera la casa del compositor malagueño Eduardo Ocón (1833-1901) en El Palo, en el número 7 de la calle Marcos Zapata.

El objetivo es que sea «visitada» por técnicos de Urbanismo y «valorada su posible protección», explicó a este diario el concejal de Urbanismo, Raúl López, que ya ha dado la orden al departamento de Planeamiento de la incoación de este expediente.

El paso dado por el Ayuntamiento de Málaga se produce tras la preocupación mostrada por vecinos y partidos políticos, ante la falta de protección arquitectónica de la casa y su puesta a la venta, algo que podría acarrear su demolición si el próximo propietario así lo decidiera, dado que ninguna normativa le obligaría a mantenerla en pie.

La casa original, de la segunda mitad del XIX, fue propiedad del Eduardo Ocón, que compartía vecindad con las viviendas de sus dos hermanos, uno de ellos el conocido marinista Emilio Ocón.

En 1907 fue adquirida a la viuda del músico por una familia francesa cuyos descendientes han continuado con la propiedad hasta ahora. Una lira empedrada a la entrada recuerda todavía al compositor malagueño. Hace diez años, en 2011, la sección 'La ciudad' de este periódico ya alertó de la falta de protección arquitectónica de la vivienda y reclamó su inclusión en el Catálogo de Edificios Protegidos del PGOU.

Se da la paradoja de que la casa sí apareció de forma fugaz y con dos fotografías en el catálogo de la aprobación provisional del PGOU en 2009, aunque con una numeración distinta, pero desapareció en la aprobación definitiva.

La noticia del inicio del expediente para proteger la histórica vivienda ha sido recibida con gran satisfacción por la Asociación de Vecinos de El Palo, cuya presidenta, Mercedes Pírez, la calificó de «maravillosa».

Precisamente, la presidenta explicó que el próximo jueves, 14 de enero, la asociación de vecinos entregará la solicitud tanto al Ayuntamiento de Málaga como a la Junta de Andalucía, para que el inmueble sea declarado Bien de Interés Cultural.

«Todo lo que envuelve el nombre de Eduardo Ocón, con su mente y creatividad, me parece una cosa de ensueño. Conservar la casa, que es bellísima, y el terreno sería fundamental para la historia de nuestro barriada y para resaltar la figura de Ocón», declaró.

BIC, propiedad privada

A este respecto, el profesor e Historia del Arte de la UMA, Francisco Rodríguez Marin, puso el ejemplo del Castillo de Santa Catalina, como propiedad privada catalogada como BIC.

«Los valores reconocibles no han de ser obligatoriamente materiales. Una escultura como la Virgen de la Victoria, con menor valor artístico que otra, se la declara BIC por su valor histórico, devocional o porque es una seña de identidad de la localidad. El hecho de que esta casa haya sido de Eduardo Ocón es un valor, pues servirá para preservar la memoria del músico, con independencia de que la construcción tenga mayor o menor mérito arquitectónico», argumentó el profesor de la UMA.

Como informó este diario, a finales de diciembre el grupo municipal Adelante Málaga ya propuso que el Ayuntamiento adquiriera el inmueble y le otorgara «un uso cultural ligado a la música para evitar su destrucción», reclamó el portavoz municipal Eduardo Zorrilla.

La intención es que no se repita el ejemplo de la histórica Villa Maya, demolida en 2019 por falta de protección.