El concejal socialista Mariano Ruiz, responsable de Urbanismo por este grupo, ha pedido al equipo de gobierno local que se garantice la permanencia del kiosco María, un referente y punto de encuentro en el barrio de La Pelusa con más de 70 años de historia, “que podría ser derribado si el Ayuntamiento sigue adelante con la construcción de una glorieta”. Los propietarios de este negocio local llevan años batallando para conseguir su licencia de ocupación.

Tras escuchar las demandas de la asociación cultural El Palo, Ruiz solicita al Ayuntamiento “que, a través de los estudios necesarios y los trámites pertinentes para incorporar las innovaciones oportunas en el Plan General de Ordenación Urbana, se garantice la pervivencia de este kiosco, que remonta su historia al año 1926 cuando los antepasados del actual propietario, Juani Molina, obtuvieron un permiso de Obras Públicas para emplazar un negocio junto al arroyo Gálica”. La abuela de Molina es María Jiménez, nieta del fundador de este kiosco y que recuerda con lucidez su vida aquí desde los 10 años de edad.

Ruiz ha advertido de que “el PGOU de 2011 prevé la construcción de esta glorieta que supondría el cierre de más de 70 años de historia paleña y que les bloquea los trámites para poder mantener con seguridad su modo de vida”. Según el edil socialista, responsable además del distrito de El Palo por este grupo municipal, “tanto la familia como desde varios colectivos sociales se han enviado misivas al Consistorio para demostrar el apoyo de la ciudadanía al mantenimiento de negocios como éste, que reflejan la idiosincrasia, los modos y costumbres y la historia de un barrio hecho a sí mismo y que elementos como éste evidencian tener un importante interés social”.

Además, Ruiz ha informado de que en la parcela aneja al kiosco María se está proyectando “un enorme edificio hotelero de 16 plantas al lado de varios centros educativos, mientras que el gobierno local se plantea la destrucción de un negocio muy querido en el barrio”. Para Ruiz, “no cabe duda de que la función básica del urbanismo es la ordenación de la ciudad y del medio urbano para que los seres humanos puedan sobrevivir de la mejor forma posible en su hábitat natural transformado”. El concejal ha pedido al alcalde, Francisco de la Torre que “frene la despersonalización de la ciudad con planteamientos humanistas en la Gerencia Municipal de Urbanismo, para no acabar con la esencia de nuestros barrios por una ordenación de piqueta a la que el PP ya nos tiene acostumbrados”. El edil del PSOE ha expresado que “el urbanismo debe servir para enriquecer a la sociedad, no para envilecerla. El urbanismo, más allá de atender únicamente lo útil y económico, también debe centrar su atención en lo socialmente constructivo”. Y de ello es referente el kiosco María de El Palo, en La Pelusa, con decenas de años “siendo un lugar de encuentro y de referencia en el Distrito Este de Málaga”.

La actual propietaria es María Jiménez, hija del empresario paleño que abrió este referente comercial hace más de 70 años. “Estoy aquí desde que tenía 10 años, no he conocido otra cosa en mi vida, este es mi hogar”, ha declarado María, que pide al Ayuntamiento de Málaga “sensibilidad, que tenga en cuenta que no sólo se cargan un negocio que se va a quedar para mis nietos, sino una forma de vida en el barrio”. María Jiménez ha informado que “con la administración estamos al día de pagos de autónomo, con la Seguridad Social, hemos apoquinado todo lo que nos han dicho y con toda la documentación desde que empezaron a pedirla en el año 1986. Ahora, desde el Ayuntamiento nos dicen que nos echan. Esto no es justo, nada justa”, ha expresado María Jiménez.

En otro orden de cosas, el Grupo Municipal Socialista ha pedido el nombre de una plaza para el humorista Manolo Doña, fallecido el pasado domingo de imprevisto, lo que ha conmocionado a sus vecinos del distrito de Ciudad Jardín y a centenares de personas que lo conocían y quieren por su faceta profesional, además de su defensa a ultranza de los colores blanquiazules de la camiseta del Málaga CF.

El portavoz socialista, Daniel Pérez, se ha hecho eco de “una petición popular que va tomando fuerza, la de buscar un lugar en la ciudad que le vio nacer para honrar su memoria más allá de su fallecimiento”. Para Pérez, “el lugar ideal sería una plaza que aún no tiene nombre en la calle Alcalde Nicolás Maroto, donde vivía hasta el pasado domingo”. De hecho, esta plaza, a escasos 20 metros de su casa y en el número 16, “tiene una especie de escenario en hormigón, por lo que se honraría a una persona que ha dejado huella en la cultura de Málaga”.