La movilidad ha sido hoy el tema estrella en la comisión de Ordenación del Territorio, celebrada de forma telemática. Hasta tres mociones han versado sobre la nueva ordenanza de Movilidad, que saca a bicis y patinetes de las aceras y las obliga a circular o por carriles bici, que son insuficientes, o por los 70 kilómetros de carriles ciclables, compartiendo espacio con coches y motos. El equipo de gobierno y la oposición siguen a la gresca sobre la esencia misma del modelo de movilidad y sólo hubo un tímido acuerdo de mínimos, dado que todos los concejales tenían en sus respectivas cabezas las imágenes de la manifestación que el domingo reunió a más de 8.000 ciclistas para pedir carriles bici segregados y seguros y no los llamados «timocarriles 30». El acuerdo de mínimos se ha dado tras una enmienda de Noelia Losada, edil de Cs, a una moción de IU y Podemos: se ha quedado en que el Ayuntamiento estudiará implantar carriles bici bidireccionales y segregados, es decir, sin vehículos motorizados, donde técnicamente sea viable.

Las votaciones quedan así: se ha rechazado una propuesta del PSOE consistente en transformar los carriles 30 en carriles segregados del tráfico a motor y se ha aprobado instar al equipo de gobierno a realizar los cambios necesarios para que los repartidores de última milla que usan bicis, patinetes o triciclos puedan seguir trabajando en zonas restringidas, pese a ser peatonales. En cuanto al resto de puntos de la moción de IU y Podemos se ha apoyado por unanimidad también «seguir ejecutando» -enmienda del PP- con cargo al presupuesto de 2022 carriles bici. Se ha rechazado, sin embargo, que el Consistorio se comprometiera a ejecutar ya, en 2021, por 3,5 millones de euros 30,6 kilometros de carriles bici segregados.

El presidente de Ruedas Redondas, José Luis Martín, ha explicado a este periódico que se ha entregado a Movilidad un plan para hacer una red de carriles bici provisional, «se lo dimos por calles, distritos, a finales de abril de 2020». Son 72 kilómetros que se interconectarían con los 45 kilómetros de la red segregada actual, y sería ágil y segura. Con ese planteamiento, explica Martín, el Ayuntamiento lo que ha hecho es sacar adelante la red de carriles ciclables en los que deben compartir espacio con coches, motos y otros vehículos, pese a tener preferencia y con una limitación de 30 km/h, lo que merma, y mucho, su seguridad. Esa red que propusieron era provisional, antes de discutir del futuro, del plan director a más largo plazo. Recuerda que ha aumentado la siniestralidad un 200% estos días e insiste en que París ha hecho en un mes 180 kilómetros de carriles bici por 18 millones de euros, y en Málaga pueden hacerse 70 kilómetros por 10 millones. Es decir, quieren un plan provisional para poder circular con seguridad y otro de futuro, que garantice la movilidad sostenible, «el domingo hubo 8.000 ciclitas cabreados».

José del Río, concejal de Movilidad, ha explicado a este periódico que están dispuestos a hacer más carriles segregados en los carriles ciclables siempre que sea técnicamente viable, «pero no podemos segregar todos los carriles 30». «Si lo haces bidireccional, ¿qué haces con los estacionamientos en línea, con el transporte público, con la semaforización?». Asegura que se estudia ya dónde hacer carriles segregados, que este año se harán tres por 1,7 millones de euros y que se han pedido 40 millones de dinero europeo para hacer 17 itinerarios.

El PSOE, en boca de Jorge Quero, ha insistido en la necesidad de demorar la vigencia de la moratoria para que se creen carriles bici y que se conviertan los carriles 30 en itinerarios segegados, y criticó que se hiciera una obra en la Alameda y no se planificara un carril bici. Y ha insistido en el peligro que corren ciclistas y usuarios de patinetes. Paqui Macías, portavoz adjunta de IU y Podemos, ha destacado que ciudades como Murcia han impuesto una moratoria a la ordenanza.

Del Río, por cierto, ha vuelto a criticar al PSOE recordando, en lo que es ya un clásico, que la Junta socialista no hizo ni un solo kilómetro de carriles bici en la ciudad.

Hubo también una tercera moción, planteada por Nicolás Sguiglia, de Adelante Málaga (Podemos e IU), en la que se exigía un concurso público para ordenar el sector de los patinetes en la ciudad. «Detrás de los patinetes, existe la ley de la selva», ha dicho, después de que hablara uno de los trabajadores de una empresa que denunció condiciones leoninas en su relación laboral, al igual que sus compañeros. Dice Sguiglia que estas empresas facturan y hacen negocio con la vía pública y no pagan un canon al Consistorio.

José del Río, edil de Movilidad, dice que el asunto está regulado desde que entró en vigor la ordenanza a mediados de enero, que había ocho empresas y ahora sólo dos tramitan la documentación para poder ejercer su actividad en la ciudad, de forma que este par de sociedades operarán en la capital un millar de patinetes, ha afirmado que se trabaja en un pliego de condiciones que se establezca un concurso público, pero en el que además de los patinetes se pretende que se adjudique también el servicio de bicicletas. Sguiglia ha indicado que de lo que se trata es de que se ponga en marcha un concurso público con un pliego, que se decrete ahí el número tope de patinetes que puede absorber o permitir la ciudad, que se estipule el canon, después de que Noelia Losada, de Cs, recalcara que en la ordenanza se regulan muchos aspectos de estanueva forma de movilidad, pero indicase que ello debe desarrollarse en el posterior pliego. Del Río cerró el debate con la intención de que ese pliego no cueste un euro a las arcas municipales.

El próximo jueves se celebra la mesa de la bicicleta y varios colectivos debatirán sobre movilidad sostenible.