Ir al Centro de Málaga es pasear por la calle Larios es ver turistas, ver tours que vienen de cruceros anclados en el Muelle 1, ver espectáculos callejeros, ver alegría y, por supuesto, ver tiendas llenas. Comerte un helado o sentarte en una terraza a desayunar unos churros. Andar por la calle Granada y comprar un cartucho de almendras y, de paso, hacer compras de los escaparates que entren por los ojos. Cristina, encargada de Celyan Málaga, señala lo duro que ha sido este mes para su comercio. “Febrero ha sido un mes perdido, solo han sido gastos”, lamenta.

El Covid-19 ha afectado a la economía de todos los sectores del país y también a los comercios más tradicionales del centro de Málaga. Pasear por las calles ya no es lo que era y los comerciantes están viviendo una situación complicada. Pararse a hablar con las personas que poseen una tienda en estos momentos es notar un sentimiento de nostalgia mientras mantienen la esperanza de que todo mejore lo antes posible. Tras la mascarilla obligatoria durante toda la jornada de trabajo, el dueño de la Librería Códice, Enrique, resalta: “Hay que luchar contra viento y marea”.

“En el descaso de ver los museos o el patrimonio, o lo que sea, y entonces [los turistas] se pasaban por la librería”

Enrique es uno de los dueños de la Librería Códice. Un negocio familiar que está sufriendo pérdidas desde que comenzó la pandemia. “Nos estamos defendiendo porque el local es nuestro. Por aquí trabajamos mi hermano, mi sobrino y yo. Si no la cosa habría estado muy complicada.”, comenta.

En cuanto a la situación actual Enrique resalta que la actividad “se ha animado” y espera que todo vaya a mejor.

Enrique, dueño de la Librería Códice La Opinión

Actualmente, los comercios no esenciales pueden estar abiertos hasta la seis de la tarde, pero la falta de turismo es algo que remarcan todos los comerciantes del centro de la ciudad. El encargado de los Ultramarinos Zoilo da gracias a su “clientela de barrio” que van a comprar todos los días, pero señala que el cierre del hotel que se encuentra justo al lado del establecimiento les ha afectado. “A ver si empieza ya a venir gente de fuera para que se pueda mover otra vez el comercio”, comenta. 

“Desde marzo del año pasado, es muy complejo seguir con la tienda abierta”

Leonardo es el dueño de la tienda El Cofre. Remarca que desde que comenzó la pandemia hace un año le ha sido muy difícil conseguir beneficios con las ventas. El comerciante señala: “Creo que muchos seguimos abiertos por la gente del centro.”

Leonardo, dueño de la tienda El Cofre La Opinión

Las restricciones de movilidad ya han provocado el cierre de muchos comercios tradicionales en Málaga. Leonardo se queja de que la gente de los pueblos de Málaga o de otras comunidades “no está viajando”. Pero no todo es turismo, pues, como señala Cristina, las personas viven una situación económica complicada junto a la pandemia. “El turismo ha afectado mucho porque Málaga es muy turística, pero a parte la gente local hay mucha que no tiene trabajo. Entonces si tú no tienes dinero, no compras en comercios, solo compras lo indispensable”, explica la encargada.

Todas las personas que coordinan un comercio en la situación provocada por la Covid-19 anhelan un futuro próximo que les permita mantener la persiana subida. Las medidas menos restrictivas que se encuentran en vigor en Málaga les hace pensar que es posible mejorar su economía. Casi un año después de la cuarentena, los comercios tradicionales que aún no han tenido que cerrar luchan por seguir adelante y dar un servicio a los próximos turistas que puedan pisar las tierras malagueñas.