La Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía declaró ayer, a a través de una portavoz, que es «consciente» de la complicada situación económica por la que atraviesa el Aula del Mar, «y vamos a seguir trabajando para ofrecerles alternativas».

La portavoz precisó que algunas de ellas ya se le han presentado al veterano equipo de biólogos marinos.

La respuesta de la Consejería se produce después de que La Opinión informara el pasado lunes del difícil momento por el que atraviesa el Aula del Mar, una entidad sin ánimo de lucro nacida en 1989, y que desde 2012 se encuentra en el Palmeral de las Sorpresas, en un edificio de unos 500 m2 por el que debe pagar 4.000 euros al mes en concepto de alquiler a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA). Esta cantidad no se ha rebajado desde que hace un año cerraran las instalaciones obligados por la pandemia.

La presidenta del Aula del Mar, Cristina Moreno, agradeció ayer las palabras de la Junta e informó de que habían vuelto a solicitar sendas reuniones tanto con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, como con la delegada del Gobierno autonómico, Patricia Navarra y el presidente de la Diputación, Francisco Salado.

Una de las fórmulas que ahora mismo está estudiando el Aula del Mar, informó la presidenta, es la conversión en fundación, algo que precisamente quieren plantear a las autoridades. «Convertirnos en fundación sería algo muy positivo para nosotros porque nos permitiría seguir adelante y contar con la estabilidad que necesitamos», explicó.

La presidenta dijo sentirse «muy animada», como el resto del equipo, tras el «aluvión» de llamadas y mensajes de apoyo que han recibido de colectivos y particulares, después de que el diario informara de que se encuentran al borde del cierre.

«Tengo un listado muy grande, no me puedo acordar de todas, han llamado muchas asociaciones para darnos su apoyo y eso nos da muchos ánimos», subrayó.

Entre los colectivos se encuentran asociaciones de profesores, la Asociación de Jóvenes Empresarios e incluso el Real Cuerpo de Bomberos, que también se ha interesado por la situación.

Apoyo de la AMC

Precisamente ayer, la Academia Malagueña de Ciencias (AMC) quiso dar su apoyo explícito a la continuidad del Aula del Mar.

El presidente de la institución, Fernando Orellana, declaró a este periódico que consideraba «imprescindible la persistencia del Aula del Mar». De paso, aprovechó para reconocer «su enorme labor, rigurosa, excelente, y asequible a la vez». «Todo nuestro apoyo y la exigencia a las administraciones para que se impliquen en su mantenimiento, respetando su independencia, pero dotándola de la financiación e infraestructuras necesarias para su funcionamiento», añadió.

Como detalló el pasado lunes la presidenta, el Aula del Mar ocupaba originalmente, mediante cesión gratuita, la sede del Muelle de Heredia en el antiguo edificio de la Cofradía de Pescadores. Al ser demolido, en 2012 se trasladaron a la sede que AVRA le cedió por 40 años en el Palmeral de las Sorpresas, con un alquiler mensual de 4.000 euros que calificó de «caramelo envenenado» y que antes de la pandemia ya les produjo una deuda que iban pagando «poco a poco».

Desde el 13 de marzo de 2020, el Museo Alborania-Aula del Mar está cerrado y de los cerca de 20 trabajadores, sólo tres trabajan en el Centro de Recuperación de Especies Marinas (CREMA), en un local del puerto. El resto de empleados está en ERTE.

Sin ingresos por falta de visitas y con la espada de Damocles del alquiler mensual de la Junta, Cristina Moreno señaló: «Ahora mismo lo que necesitamos es un rescate».