En mayo de 2019, la Asociación de Vecinos ‘La Unidad’ de Nueva Málaga ya mostró en este diario su disconformidad con el vallado recién terminado del Parque del Norte. «Por aquí cabe la cabeza de un chico», alertaba el presidente vecinal, José del Castillo.

Hacía referencia a los huecos de distinta anchura entre las verjas, así como en la parte baja, lo que también posibilitaba que pudieran colarse animales cuando el parque estuviera cerrado.

Dos años más tarde y pese a que el Ayuntamiento ha puesto remedio a algunas de estas quejas, las críticas continúan. «Es la espinita que tenemos con el Parque del Norte», confiesa José del Castillo, mientras recorre la valla con La Opinión. «Es imposible que la empresa lo haya hecho tan mal sin querer porque cada barra tenía que estar a 13 centímetros de la otra, pusimos testigos métricos y unas estaban a veintitantos centímetros y otras a 11», resume y asegura que no se explica cómo el Consistorio pudo dar el visto buena a la obra.

La oxidación es muy llamativa en algunas de las piezas de acero corten. Los vecinos piden una capa de protección A. V.

José del Castillo cuenta que la asociación de vecinos envío un escrito con lo que consideraban irregularidades. Como la obra tenía dos años de garantía, el Ayuntamiento habló con la empresa en cuestión, que solventó algunas cosas. Sin embargo, este arreglo no convence a los vecinos: «No estamos conformes, el Ayuntamiento les reclamaría y han actuado pero ha sido un lavado de cara», sostiene.

Así, el presidente alerta de que todavía quedan importantes huecos en el vallado, sobre todo en la parte inferior, zonas por las que sigue siendo posible que un niño pequeño o un animal entre en el parque. Además, remarca que en algunas partes en las que se ha añadido más verja, la soldadura no aguanta bien y pronto se desprenderá.

También se lamenta del acabado final de esta verja de acero corten que, destaca, nada tiene que ver con otras similares como la del Parque de María Luisa. «A esta verja le falta el tratamiento para el óxido, por eso mancha», señala, al tiempo que llama la atención sobre un desconchón en el metal.

Hueco en uno de los tramos y manchas de óxido en la piedra. A. V.

Respuesta del Ayuntamiento

La concejala de Bailén Miraflores, Elisa Pérez de Siles, declaró ayer que se trató de una obra de la Gerencia de Urbanismo, realizada por una empresa de Jaén, a la que se le exigió el cumplimiento de la obra «antes de que quebrara». Además, informó de que esta semana se iba a reunir con Urbanismo para estudiar aplicarle «una especie de barniz» que acabe con los chorreones de óxido cuando llueve.