La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la fusión entre Unicaja y Liberbank, aunque ha fijado ciertas condiciones relacionadas con la elevada concentración de sucursales que la entidad bancaria resultante tendría en la provincia de Cáceres. El visto bueno de la CNMC es una de las autorizaciones administrativas que tenía pendientes la operación antes de que pueda oficializarse, algo que en principio podría ocurrir en las próximas semanas, según el calendario que anunciaron en su día ambas entidades financieras.

Según ha detallado la CNMC este martes en un comunicado, la fusión de la séptima y la undécima entidades españolas "no supondrá una amenaza para la competencia" porque las cuotas de mercado resultantes "no son relevantes", la adición (cuota de mercado que añade Liberbank a la nueva entidad) es reducida y "existen competidores importantes".

En todo caso, la CNMC ha detectado que la fusión sí que supone una amenaza para la competencia efectiva en el mercado de sucursales en Cáceres. Concretamente, ha observado que en tres de los 18 códigos postales estudiados solo quedará la nueva entidad y un único competidor.

A pesar de que en esos tres códigos postales la entidad resultante no quedaría en situación de monopolio, la CNMC concluye que "podrían existir riesgos para los clientes, tales como el aumento de comisiones o de empeoramiento de las condiciones para los actuales clientes de Liberbank en determinados productos".

Ante estas observaciones, Unicaja se ha comprometido a comunicar a los clientes de Liberbank, de forma transparente, los posibles cambios de condiciones en productos y servicios que sean modificados como consecuencia de la fusión.

De materializarse la fusión, también ofrecerá durante al menos tres años sus productos en condiciones comerciales no peores a las ofrecidas por la entidad resultante en el código postal en el que tenga la mayor presencia física de oficinas de entidades financieras competidoras.

"La CNMC ha considerado estos compromisos adecuados para solucionar los problemas de competencia que presentaba la operación, en la medida en que neutralizan o mitigan los riesgos identificados, y vigilará el cumplimiento de los mismos por parte de Unicaja, quien deberá informar a la CNMC en los plazos acordados para ello durante su vigencia", ha afirmado este organismo.

Una vez se formalice la fusión, se dará lugar así al quinto banco español en dimensión, con más de 113.000 millones de euros en activos, presencia en el 80% del país y más de 4,5 millones de clientes. La fusión prevé mejorar su rentabilidad con unas sinergias de costes de 192 millones anuales, de forma plena a partir de 2023. La sede social del nuevo banco estará en Málaga, donde tiene su domicilio Unicaja Banco, pero contará además con centros operativos en esa ciudad andaluza, en Oviedo, clave para Liberbank, y en Madrid.

La operación se realizará con la absorción de Liberbank por parte de Unicaja Banco, con la disolución de la primera y la transmisión de su patrimonio al banco malagueño, que adquirirá sus derechos y obligaciones. Se realizará una ampliación de capital para atender el canje de acciones con el que se materializará la fusión y que dejará un reparto de pesos en el 59,5% para Unicaja y del 40,5% para Liberbank.