El Observatorio Económico de Andalucía (OEA) prevé que el Producto Interior Bruto (PIB) en esta comunidad crezca un 6,7 por ciento este año y que se sitúe en 2022 en el 5,5 por ciento, con lo que para entonces se podría recuperar un nivel previo a la pandemia por la Covid-19.

Este Observatorio, con la colaboración de la Fundación Cámara, hizo público ayer el informe «Economía andaluza. Segundo trimestre de 2021» ,en una presentación en formato virtual en la que participaron su presidente, Francisco Ferraro, el economista y miembro del OEA Ernesto Mesa, y el presidente de la Cámara de Comercio de Sevilla, Francisco Herrero.

Según Ferraro, es previsible que la economía mantenga por lo menos en lo que resta de año un dinamismo «ligeramente superior» a la media nacional, aunque con un ritmo más moderado que en meses anteriores.

El presidente del Observatorio recordó que la estructura productiva de Andalucía es más dependiente del turismo y los servicios, lo que explicó que en su momento el impacto de la pandemia fuera «algo mayor» y que ahora la recuperación también sea «más intensa» que la media nacional.

En cualquier caso, añadió, el comportamiento de la economía andaluza sigue condicionado a un elevado nivel de incertidumbre por la evolución de la Covid-19 y el impacto de los Fondos Next Generation, que se espera que sea «significativo» para 2022.

Desde la perspectiva de la demanda, el consumo de los hogares seguirá aumentando y soportando el crecimiento de la demanda agregada, pero los niveles de empleo alcanzados no justifican que pueda seguir creciendo el consumo por el aumento de las rentas.

La incertidumbre sobre la evolución del mercado de trabajo y el aumento de los precios de la energía eléctrica y de los combustibles contendrá las decisiones de gasto de los hogares, limitando el drenaje del ahorro acumulado durante la pandemia hacia el consumo, ahorro que en buena parte ya se había destinado a la compra de bienes duraderos y especialmente a la inversión en vivienda.

Desde la perspectiva de la oferta, la industria continuará afectada por los precios de las materias primas y de la energía y por las demoras en los canales de distribución, por lo que no se espera que aumente su contribución a la formación del PIB. La construcción moderará también las elevadas tasas de crecimiento anteriores y en el sector servicios se mantendrá la dinámica expansiva de las actividades más relacionadas con el turismo y con mayor recorrido hasta la recuperación, como la hostelería, el comercio, los transportes o el entretenimiento.

También continuará la favorable evolución de los otros servicios que tomaron impulso al abrigo de la pandemia, como los sanitarios, la industria farmacéutica, los relacionados con las tecnologías de la información y las comunicaciones o la investigación.

En cuanto al segundo trimestre de 2021, de acuerdo a la estimación del Indicador Sintético de Actividad de Andalucía del Observatorio, la economía de la comunidad experimentó un crecimiento intertrimestral del PIB del 3,4 %, seis décimas más que la estimación del INE para el PIB español. Con esta tasa, el crecimiento interanual para el segundo trimestre de 2021 es del 20,0%, lo que supera en dos décimas al estimado por el INE para España.