Los descendientes del aviador franquista Joaquín García-Morato exhumaron los restos de su familiar, que estaban enterrados en la iglesia del Carmen de la capital malagueña, el pasado mes de junio, lo que se hizo durante el transcurso de una ceremonia muy íntima en la que un sacerdote dijo un responso y después se procedió a la exhumación del cadáver, según han confirmado hasta dos fuentes distintas conocedoras de este proceso. Se desconoce dónde se han llevado los restos mortales del que fue considerado el mayor as de la aviación del Ejército Nacional, mientras que otros lo critican por su participación decisiva en numerosos hechos de guerra

Estaba enterrado en la capilla de la cofradía de la Misericordia, cuyo hermano mayor honorario es el Ejército del Aire, lugar al que llegó en 1971 después de haber reposado desde su muerte, acaecida el 4 de abril de 1939 en una exhibición aérea en Griñón, en el malagueño cementerio de San Miguel. La familia se puso en contacto con la cofradía perchelera en los setenta y, a través de un hermano mayor muy querido de la cofradía, Pepe Tirado, que además era responsables de los Servicios Operativos de la ciudad, los restos fueron trasladados a la parroquia del Carmen.

Una placa alusiva recordaba su enterramiento en la capilla de la Misericordia hasta junio. A la exhumación vinieron tres nietas del aviador. Todas ellas viven en distintos lugares del país. Un tiempo antes de la exhumación, la familia se puso en contacto con la cofradía e informó de su deseo expreso de llevarse los restos de la capilla de la Misericordia para evitar polémicas como las que generan la permanencia del cadáver del general Queipo de Lleno en la basílica de la Macarena, en Sevilla, o la que se vivió cuando se produjo la exhumación del cadáver de Franco.

Fue la familia, dicen las fuentes, la que movió los papeles y reunió las correspondientes autorizaciones, una de ellas la del Obispado de Málaga, esencial al estar enterrado los restos mortales del aviador más laureado, como se le conocía entre los rebeldes, en un lugar sacro. La cofradía constató que todo estaba correcto. Nada que decir, declaran las fuentes. Hubo una ceremonia íntima, responso incluido. Tanto la familia como el Obispado pidieron «discreción total», como así ha sucedido. La hermandad dio traslado de la noticia a su Junta de Gobierno en agosto pasado.

La capilla ya sin placa en una imagen reciente. La Opinión

Según consta en la ficha del aviador que posee la Fundación Nacional Francisco Franco, el comandante García-Morato había derribado «40 aviones enemigos comprobados y 12 probables, había realizado más de 1.000 horas de vuelo, participado en 511 misiones de guerra y luchado en 140 combates aéreos». Fue autor de varios libros, alguno prologado por el mismísimo Franco. Lideró la Patrulla Azul.

Este periódico ya informó en febrero de 2020 de que la Comisión de Memoria Democrática del Ayuntamiento, integrada por todos los grupos políticos, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y la UMA, acordó el 11 de ese mes requerir a la Diócesis el traslado de los restos del aviador franquista desde su emplazamiento en la iglesia del Carmen a otro lugar. Esto ya se aprobó el 26 de julio de 2018, con el fin de que lo pidiera el propio Ayuntamiento, pero al no tener competencias para ello se hizo a través de la Comisión de Memoria Democrática en concepto de solicitud al Obispado. El Consistorio insistió en que no le correspondía decidir sobre los restos. La presidenta de la comisión decidió entonces, a petición del PSOE, que daría traslado al Obispado de los acuerdos plenarios alcanzados en 2018 en este sentido. «No puede continuarse a perpetuidad el culto al héroe propio de regímenes dictatoriales», dijo el portavoz del PSOE, Daniel Pérez, en febrero de 2020, mientras mostraba una foto del cortejo fúnebre del piloto discurriendo, en 1939, por la calle Larios. «Y sigue rindiéndosele culto como si fuera un héroe. Exigimos que se cumpla la Ley de Memoria Histórica y se saquen de ahí sus restos».

La actual viceportavoz de IU y Podemos, Remedios Ramos, ya pidió en junio de 2018, en una reunión de la Comisión de Memoria Democrática, que se quitara su nombre de esa vía que va al aeropuerto (avenida del Comandante García-Morato). En esa sesión se aprobó renombrar la avenida Carlos Haya (otro aviador) como Camino de Antequera, lo que aún no se ha llevado a cabo. La UMA preveía hacer un informe sobre García-Morato en 2018 para cambiar la denominación de la arteria que lleva su nombre.

Piden a Madrid que elimine el nombre de Crucero Baleares de una calle

Dos mociones pedirán hoy, en la Comisión de Cultura, que se elimine la denominación de Crucero Baleares de una calle de Madrid, recientemente renombrada así tras una sentencia judicial. El PSOE reclama que el alcalde de la capital española inicie los trámites para eliminar este nombre y lo mismo han pedido IU y Podemos. La moción socialista pide reprobar al equipo de gobierno de Madrid y reclama eliminar los nombres de García-Morato y Carlos Haya del callejero malagueño.