La reunión entre los colectivos de la Casa Invisible y los ediles de Ordenación del Territorio, Raúl López, y de Cultura, Noelia Losada, ha terminado con un punto de acuerdo claro y varios desacuerdos. El Ayuntamiento y los colectivos están de acuerdo en que hay que rehabilitar el edificio, que data de 1876, pero discrepan sobre cómo hacerlo: mientras que Urbanismo quiere hacer las obras tras desalojar el edificio y les ha ofrecido a los colectivos los espacios municipales para que continúen con sus actividades; los colectivos de La Invisible defienden un proyecto de rehabilitación "integrada e integral", ligada su ejecución al mantenimiento de la actividad en el edificio con el fin de que no se pierdan las actividades culturales que acoge el espacio habitualmente.

Así, Raúl López ha indicado, en declaraciones a este periódico, que la reunión se produce para explicar a los colectivos el expediente que se ha puesto en marcha acerca del edificio de La Invisible. "Hay una situación de inactividad urbanística, el edificio está sin rehabilitar, creemos que la rehabilitación es necesaria, ellos también lo creen", dice López. En segundo lugar, dice, Urbanismo defiende una rehabilitación integral, "ellos, por contra, quieren que sea parcial, quedarse dentro mientras se producen los trabajos, nosotros no estamos de acuerdo con eso. Mientras tanto, les hemos ofrecido los espacios municipales para hacer sus actividades y ellos dicen que su proyecto es inherente al edificio".

El concejal cree que lo proponen básicamente los colectivos es una "rehabilitación por fases, con ellos dentro", pero llama la atención sobre el hecho de que pueda ocurrir algún incidente durante las obras debido al estado del edificio. "Ellos nos han dicho que llevan mucho tiempo, que es una cesión en precario consolidada. Lo que queremos evitar es el peligro de que el edificio siga sin rehabilitar".

Florencio Cabello, profesor de Comunicación Audiovisual de la UMA y portavoz de La Invisible, se ha alegrado de que se quiera rehabilitar el inmueble, coincidiendo así con el concejal, "llevamos años demandándolo y trabajando en ello, parece interesante que se hayan decidido a acometer las mejores, porque se trata de un edificio del patrimonio histórico municipal y su rehabilitación permitirá que se pueda disfrutar en plenitud". El problema está en el "cómo". "Los dos concejales defienden la rehabilitación integral de un modo reduccionista, es un concepto obsoleto, para ellos implica el desalojo de las actividades y los colectivos". Es, indica, "una definición de rehabilitación traumática, quieren hacer una obra de cirugía muy invasiva, quieren echar a la gente, meter maquinaria pesada, y mostramos nuestra sorpresa por el hecho de que no haya proyecto de rehabilitación".

Es más, indica que no se dice nada de la financiación, y los colectivos de La Invisible han invertido más de 100.000 euros en "cuidar y mantener el espacio" desde 2007. Su proyecto de rehabilitación "integral e integrada" se entregó en la primavera de 2016 propone una intervención por fases y tuvo informes positivos de los técnicos. "Es una rehabilitación por fases que no erradique la vida, sino que la module. No sólo es posible hacerlo así, sino que está más que probado que se puede hacer. Es obsoleto, indica, "plantear una rehabilitación que elimine la vida. Hay módulos en el edificio, en todo momento puede mantenerse la actividad. Nuestro proyecto es un plan arquitectónico al servicio de la ciudadanía y sus actividades". Su rehabilitación es, además, respetuosa con la transición energética, con la lucha contra el cambio climático, por fases, "que no erradique la vida, sino que la module".

Quieren abrir un debate serio sobre la naturaleza de esta rehabilitación trayendo a personalidades y expertos en la materia gracias "a las alianzas culturales y universitarias" y anuncian una gran manifestación para el 27 de noviembre, sábado, con el fin de defender su proyecto cultural y arquitectónico y reclaman a la ciudad que los apoye.