El taró ha cubierto Málaga por cuarto día consecutivo. Una espesa capa de niebla ha marcado la salida de la ciudad del año 2021 y la entrada en 2022. Tras el calor de la semana de Nochebuena y Navidad, el pasado 30 de diciembre se vivió la entrada de el taró, ese fenómeno meteorológico que se produce tras días de mucho calor y que estas masas de aire cálido y húmedo entra en contacto con el mar, enfriado por las corrientes atlánticas. La condensación de la humedad provoca la aparición de una espesa boina de niebla que ha cubierto la ciudad cuatro días consecutivos, desde el 30 de diciembre hasta este 2 de enero.

El taró se ha mantenido muy estable durante la mañana, reduciendo de forma considerable la visibilidad y la temperatura, que ha estado dando máximas de 10,7 grados a las 10.00 horas de la mañana. La retirada de esta niebla desde las 12.00 horas ha ido acompañada de una subida de la brusca de la temperatura de más de cuatro grados, llegando a máximas de 14,7 grados en Málaga capital a las 15.00 horas.

El taró, al ser una niebla baja y muy relacionada por el contacto con el mar, se despejaba a alturas de unos 500 metros. A partir de ahí el día presentaba un tiempo primaveral, de cielos despejados y temperaturas templadas.