El Instituto de Estudios Oceanográficos empezará a funcionar en el Puerto de Málaga, en la zona que albergará el futuro puerto deportivo de San Andrés, a finales de este año. Tras varios años de obra y con el edificio ya adecuado, la ministra de Ciencia e Innovación del Gobierno de España, Diana Morant, anunció que esta institución regresa a la capital malagueña "tres décadas después" con la entrada en el último cuatrimetre de 2022 de los primeros grupos de investigadores: "El centro vuelve a Málaga después de 30 años y en el último cuatrimestre de este año entrarán los primeros equipos a trabajar en este proyecto ya incluido en el Consejo Superior de Investigaciones Cientifícas (CSIC)", expuso la ministra socialista.

Durante la inauguración en Teatinos del nuevo edificio del Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea ‘La Mayora’, la ministra de Ciencia e Innovación puso a sendas infraestructuras como ejemplo de la apuesta "por la innovación y la investigación" que el Gobierno central lleva a cabo en Málaga.

"Tanto el Estudio de Estudios Oceanográficos como el centro en el que nos encontramos son básicos en los planes estratégicos de recuperación económica vinculados al sector agroalimentario y a las ciencias marinas; si en La Mayora hablamos de la alimentación a través de la agricultura, en el Instituto de Estudios Oceanográficos estamos hablando de la biodiversidad y, en definitiva, de garantizar también la alimentación de la población pero en condiciones de sostenibilidad, de respeto y no contaminación de un bien preciado de la humanidad como son nuestros mares y nuestros océanos", subrayó Diana Morant.

Según la información facilitada por el Gobierno de España, el Centro Oceanográfico de Málaga es «uno de los nueve centros costeros del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que es un Centro Nacional del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, dedicado a la investigación en ciencias del mar».

En el Centro Oceanográfico de Málaga trabajarán unos 70 científicos y técnicos dedicados a la gestión sostenible de los recursos pesqueros, al conocimiento y conservación de la biodiversidad marina, al estudio de los efectos del cambio climático y la contaminación en los ecosistemas, al cartografiado de los fondos marinos o a la evaluación de riesgos geológicos como tsunamis o volcanes submarinos.