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La Opinión de Málaga

Casas de apuestas

Málaga capital tiene 16 casas de apuestas ubicadas a menos de 150 metros de colegios e institutos públicos

Pese a que los salones de juego no cumplen con la distancia mínima fijada por la Junta de Andalucía, su situación es legal ya que abrieron antes de la aprobación del decreto que regula estos establecimientos en la comunidad autónoma - «El problema no es la cercanía con los centros de estudios. Si ponemos uno a 160, es que por el propio llenado de los barrios va a ser lo mismo»

Un salón de juegos en Málaga. Álex Zea

Un total de 16 casas de apuestas están ubicadas a menos de 150 metros de colegios, escuelas infantiles e institutos públicos de Málaga capital.

Esta cifra se extrae a partir de un análisis realizado por este periódico tomando como base el último registro de estos establecimientos realizado por la Plataforma Málaga Contra las Casas de Apuestas en 2019, en el que hay 75 negocios de este tipo localizados.

Este análisis se limita únicamente a comprobar la distancia a la que se encuentran los salones de juego de los centros educativos públicos, teniendo en cuenta los 150 metros radiales desde los accesos de entrada a los centros docentes, tal y como se recoge en el decreto 161/2021, de 11 de mayo de la Junta de Andalucía, en el que se indica lo siguiente:

«No se podrá autorizar la instalación y funcionamiento de un salón de juego que se encuentre a menos de un radio de ciento cincuenta metros de los accesos de entrada a centros educativos de enseñanza no universitaria». No obstante, quedan fuera de este análisis los centros educativos concertados y privados.

En algunos casos, un colegio tiene hasta dos salones de juego a menos de 150 metros de distancia con respecto a su puerta de entrada, como es el caso del CEIP Prácticas Nº1 y en otros casos es el establecimiento el que tiene dos colegios en su radio. Ocurre con un local ubicado en la calle Gaucín, cercano al colegio Jábega y al Centro Público de Educación de Personas Adultas El Torcal. 

Pero pese a que actualmente todos estos salones de juego incumplen el límite espacial establecido por la Junta de Andalucía -la administración con las competencias exclusivas en la regulación en materia de juego y apuestas- el año pasado, su situación es totalmente legal ya que iniciaron su actividad antes de la aprobación del decreto. 

Precisamente una de las grandes quejas de las asociaciones y plataformas que luchan por la erradicación de la ludopatía es que el decreto aprobado por la administración andaluza no tenga carácter retroactivo y, por tanto, no afecte a los salones de juego que abrieron sus puertas a priori.

«Si ahora es ilegal una cosa, ¿qué hacemos con lo de antes? ¿Era ético? ¿No era ético? ¿Qué valoraciones tiene?», señala un portavoz de la Plataforma Contra las Casas de Apuestas de Málaga. «Y el problema no es la cercanía con los centros de estudios. Si llenas un barrio de este tipo de negocios, si ahora ponemos uno no a 150 sino a 160, es que por el propio llenado de los barrios, aunque la distancia sea un poco más va a ser lo mismo. Y si encima no quitas las que están incumpliendo la ley actualmente, el problema se agrava y se duplica».

A principios de año, esta plataforma denunciaba que el 70% de las casas de apuesta ubicadas en Málaga capital están repartidas entre Carretera de Cádiz, Cruz de Humilladero y Bailén-Miraflores.

«Es algo que nosotros venimos reclamando, que el decreto hubiese sido con carácter retroactivo», añade el presidente de Amalajer, la Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación Francisco Abad.

Precisamente por esto, explica Abad, ha abierto un nuevo local frente al IES La Rosaleda, ya que el negocio empezó los trámites para abrir antes de la pandemia. «Presentaron su proyecto y ya tienen todos sus permisos concedido. Es verdad que han estado un tiempo parados y ahora lo ponen en marcha cuando ellos creen que es su mejor momento. Lo único que nos queda es dar la lata y manifestar nuestro desacuerdo».

La ley andaluza impide nuevos establecimientos a menos de 150 metros de colegios. | E.P.

Carlos Haya, 65

Para la Plataforma Málaga Contra las Casas de Apuestas es esencial la acción ciudadana para frenar la proliferación de este tipo de negocios en la ciudad.

De hecho, ya hay ejemplos en los que han sido las vecinas y vecinos quienes han logrado frustrar la apertura de un salón de juegos en su barrio. Carlos Haya nº65 es el más reciente.

«Ese local se pudo parar entre otras cosas por la lucha de los vecinos. Aparte era flagrante porque estaba al lado del Hospital Carlos Haya, al lado de un centro de estudios, de un centro de rehabilitación... y aún así, costó sudor y sangre que se nos escuchara aunque luego de cara al público, de cara a las elecciones municipales cuando lleguen se diga que se lucha mucho contra la ludopatía, contra las casas de apuestas, la realidad es que es pura fachada y son los ciudadanos los que lo están haciendo, están perdiendo el miedo a luchar contra esta lacra», denuncia un portavoz de la plataforma, que recuerda, además, que el Ayuntamiento de Málaga tiene la obligación de comunicar a las comunidades de vecinos el establecimiento de estos negocios en sus edificios para que puedan presentar alegaciones. 

«Los ayuntamientos son los responsables de notificar a los vecinos los salones de juego que se van a poner y les ponen mil y una trabas burocráticas. Eso se tendría que agilizar y hacer más fácil las alegaciones a las comunidades de vecinos, porque cada vez son más las que no quieren una casa de apuestas debajo de su bloque».

Asimismo, desde la plataforma siguen exigiendo que se amplíe la distancia mínima de protección hasta los 500 metros -algo que la Junta ya ha rechazado- además de una legislación en materia de prevención que cuente con las asociaciones públicas que tratan la ludopatía.

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