La lluvia se resiste a llegar a Málaga. La provincia lleva meses sin precipitaciones suficientes como para aliviar la sequía que padece el campo malagueño y que tiene a los pantanos en una situación comprometida.

Las últimas precipitaciones en la ciudad fueron los restos del huracán Danielle convertidos en borrasca. Lluvias simbólicas en las zonas más altas de la provincia y localidades como Torrox, en el extremo más oriental del litoral.

A pesar de que las borrascas azotan la Península, como Hermine, que ha pasado por Tenerife o Murcia, no existe aviso alguno de que esta vaya a pasar por la provincia. Para esta semana se esperaban cambios en el tiempo y algunas precipitaciones en la jornada de hoy jueves, pero la previsión de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) no contempla un cambio en el tiempo.

Durante las próximas semanas, no se esperan lluvias en Málaga. La tendencia meteorológica se mantiene, y es que el sol y las temperaturas primaverales aún serán protagonistas estos días en la capital.

Por otro lado, un informe de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) vaticina pocas precipitaciones y temperaturas más cálidas de lo habitual para el último trimestre del año en la provincia de Málaga. La lluvias no llegarán a las zonas más necesitadas, tal y como señala el organismo nacional «utilizando diversos modelos» productivos. Málaga y otras provincias andaluzas como Córdoba, Sevilla, Cádiz o Huelva aparecen según la Aemet con más de un 50% de probabilidad de que las lluvias que se acumulen durante este otoño estén por debajo del 33% de lo habitual.

A este otoño seco para la provincia malagueña y la mayor parte de Andalucía le acompañarán temperaturas mucho más altas de lo habitual.