Izquierda Unida Málaga ha remitido hoy sendos escritos al Ayuntamiento de Málaga y a la Subdelegación del Gobierno para que actúen "dentro de sus competencias" ante las coacciones que, denuncian, está sufriendo el centro ginecológico, Ginecenter, por parte del grupo ultracatólico, 40 días por la vida.

Según se recoge en ambas misivas, este grupo "protagoniza situaciones de acoso y vejaciones a las mujeres usuarias de esta clínica y a las trabajadoras de la misma" debido a que el centro práctica, entre otros servicios, la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

Estas acusaciones se producen de manera cíclica cada año, tal y como critica IU, que recuerda que esta situación se ha debatido hasta en cuatro ocasiones en el Pleno del Ayuntamiento de Málaga exigiendo tomar medidas legales tras ocho años ininterrumpidos arrastrando este problema en un centro acreditado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

"No es tolerable que mientras tenemos un Ministerio de Igualdad que es la avanzadilla en leyes y medidas progresistas en favor de la mujer, en Málaga tengamos que seguir sufriendo acoso, coacciones y vejaciones por ejercer un derecho amparado por la ley", ha expresado la coordinadora Local de Izquierda Unida Málaga y concejala del Ayuntamiento de Málaga, Remedios Ramos.

Por su parte, la responsable provincial del área de Feminismos de Izquierda Unida Málaga, Victoria Morales, ha informado de que, en 2020, diez de cada 1.000 mujeres decidieron ejercer la interrupción voluntaria del embarazo. Entre ellas, el 85% de las mujeres lo hicieron en clínicas privadas en un momento de vulnerabilidad. "No podemos permitir que se vulneren los derechos de todas esas mujeres que a la hora de acudir a las clínicas", añade Morales.

Según se recoge en la web de 40 días por la vida, este grupo, de alcance nacional, organiza dos campañas al año, una en Cuaresma y otra en las jornadas previas al día de Todos los Santos, en las que se reúnen ante clínicas abortivas a rezar "para que pare el crimen del aborto" y pedir "por las madres que piensan abortar, por su familia, por los médicos y personal que contribuyen a esa industria".